|
|
¿Y DESPUÉS DE LA "BOTILLADA"
QUÉ?
22/02/2010
¿Y
después
de la "botillada" qué? ¿Nos suicidamos colectivamente? ¿Volvemos a
nuestros quehaceres cotidianos? ¿Bailamos al son de la Parrala? Sí, ¿Y
ahora qué? Porque nosotros entendemos que todo sigue igual. No hay un
antes y un después. Salvo el muy digno gesto de Mestre, el resto es más
de lo mismo. Pues bien, ya se celebró la "botillada" y gracias a
nuestro amigo,
David Bollero que nos sirvió antes que
nadie la primera crónica de urgencia sobre la "mastinada" madrileña,
hemos sabido que en ella estaban
todos los que tenían que estar. Toda la flor y nata más representativa
de la dignidad más digna de todas las dignidades.
Empresarios intachables, políticos brillantes y
honrados, periodistas imparciales, arribistas de variado pelaje,
floreros unisex, algún que otro truhán, más de un mercachifle, presuntos
corruptos, intelectuales de postín y de media polaina, en fin, un
variopinto elenco del que conviene mantenerse lo más alejado posible.
Porque de lo contrario igual acabamos contagiados por "el pancismo" que
casi todos ellos practican.
Nuestra regidora seguro que se lo pasó en grande.
Sólo hay que ver su cara de felicidad. Alicia en el país de las
maravillas. Pero no la menosprecien, porque ha tenido mucho que ver en
el reconocimiento de uno de los homenajeados. En Laciana, el singular
empresario no sería gran cosa sin ella. Sin
embargo, gracias a ella y a políticos como ella, hoy es mundialmente
conocido como un gran depredador de los recursos naturales. Y sobre
todo, lleva años forrándose a cuenta de los lacianiegos.
El febril activismo cibernético de estos últimos
días, ahora tiene que traducirse en un compromiso que vaya mucho
más allá de la indignación y el cabreo. Si realmente queremos acabar con
la barbarie que toda esta panda está perpetrando contra el patrimonio
natural de Laciana, sólo hay una fórmula. Quitarles el poder de decisión
que ahora tienen. Los lacianiegos pueden estar absolutamente seguros de
que si Los Verdes hubiéramos ganado las pasadas elecciones municipales,
las explotaciones a cielo abierto ya estarían paradas hace mucho tiempo.
Y como ellos también lo sabían, por eso han recurrido a toda suerte de
juego sucio. Desde la amenaza, pasando por el chantaje y terminando por
la calumnia
Por eso sonreímos ante muchas de las cosas que se han
dicho y escrito estos últimos días. Algunos de sus autores, desplegaron
una tremenda actividad en vísperas de las pasadas elecciones, para
convencer a muchos ciudadanos y evitar que no se fueran a equivocar.
"Los Verdes están en contra de todo, no se les puede votar porque será
la ruina de este valle". Ahora han cambiado de opinión porque desde
entonces, el recién homenajeado puso de patitas en la calle a algún
familiar que trabajaba en el cielo abierto. De todas estas miserias está
hecho el día a día en Laciana. En cualquier caso, bienvenidos sean
todos. Porque todos seremos pocos para detener a tanto forajido suelto.
Lo dicho, ¿Y después de la "botillada" qué?
Inicio
|