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Desde el primer momento, Los Verdes de Europa, hemos sostenido
que si Victorino Alonso actuaba al margen de la Ley, era porque
alguien se lo consentía. De manera, que en este asunto, no nos
cansaremos de repetir que hay más de un responsable.
Pero el colmo de la paradoja nos los sirve hoy el singular empresario en
forma de comunicado oficial. Nos dice textualmente que "el
ayuntamiento no puede chantajear a la empresa con las licencias".
Tome nota señor alcalde, así es como paga Victorino Alonso a sus
valedores. Durante más de una década le ha dejado que acampara a sus
anchas y hoy así se lo agradece. No tiene el menor reparo en endosarle
la responsabilidad de todas sus tropelías. Dicho más claramente, los
trabajadores que se han quedado en paro ha sido por su culpa. Y los que
tiene intención de poner de patitas en la calle, por medio de un
expediente de regulación de empleo, también.
Fíjese el poder de convicción que tiene su amigo, que ayer por la tarde,
un grupo de trabajadores estaba convencido de que tenía que encerrarse
en el ayuntamiento para hacer valer sus derechos. También se barajó la
posibilidad de arremeter contra la sede de Los Verdes de Europa.
Y por supuesto, contra el empresario Antonio Arias Tronco. De
momento no se ha pasado de la fase de amenazas, pero los servicios de la
Policía Municipal harían bien de tomarse esta cuestión en serio. No vaya
a ser que tengamos que lamentar males mayores.
Las reuniones que se vienen celebrando desde hace días en el comedor del
recinto ferial, puede que no sean meras tertulias entre amigos. En ellas
están participando personajes que en el pasado ya han demostrado de lo
que podían ser capaces. Máxime, conociendo que un candidato a la
Alcaldía no anda muy lejos. Su lugar teniente es uno de los asiduos.
Desde hace semanas venimos alertando sobre la posibilidad de que en
plena campaña electoral se organice una trifulca. Y todo parece indicar
que no estábamos muy desencaminados. Por eso conviene que los
lacianiegos estén muy atentos a todos los movimientos que se están
produciendo.
Victorino Alonso sabe perfectamente quienes son sus amigos
y los contrarios. Como es natural, hará cuanto esté en su poder - que es
mucho - para colocar a los suyos al frente del ayuntamiento. Y
todas sus maniobras de desestabilización que estamos observando estos
días, van en esa dirección. Por eso es preciso que no nos dejemos
intimidar por sus chantajes. De lo contrario ya sabemos lo que nos
espera. Más de lo mismo y mucho peor.
Lo que hoy está sucediendo en el caso de El Feixolín es fruto del
sometimiento de nuestros representantes públicos, que no han sabido ni
querido colocar al empresario en el lugar que le correspondía. Y ahí
están las consecuencias. Con el pretexto de que proporciona empleo a una
serie de trabajadores, cree que todo le está permitido.
Sus técnicas de presión son archiconocidas. Amenaza, chantajea y tensa
la situación hasta el límite de la ruptura. Pero que nadie se deje
engañar, como buen avezado que es en este tipo de prácticas, también
sabe perfectamente hasta donde puede llegar.
La MSP, contrariamente a lo que diga, sigue siendo enormemente rentable.
Por lo tanto, no correrá el riesgo de que la Administración pueda
desposeerlo de la joya de la corona. O sea, de la concesión. Por eso
debemos estar preparados para responder a sus maniobras con una gran
movilización si fuese necesario. Esencialmente, para que las diferentes
administraciones sepan que el pueblo de Laciana no aceptará más
chantajes. Ese es el único lenguaje que entienden los políticos. La
movilización ciudadana.
Y los sindicatos que tampoco lo echen en saco roto. Ellos no tienen el
monopolio de la movilización. Y menos en el caso que nos ocupa. Porque
con su actitud se están ganando a pulso el descrédito. Siguen cometiendo
el error de creer que la solución a este conflicto tienen que buscarla
las Administraciones. En absoluto. Estamos en presencia de un caso
flagrante de incumplimiento de la Ley. Y mal que les pese, ese es el
problema más importante. Su labor consiste simplemente en defender los
intereses de los trabajadores y exigir responsabilidades al autor de la
infracción. Es decir, al empresario. De lo contrario, lo que están
haciendo es defender los intereses de Victorino Alonso. Así como
suena.
¿Desde cuando las organizaciones sindicales tienen que resolver los
problemas que crean los empresarios? ¿Acaso los sindicatos no sabían
desde hace tiempo que la explotación de El Feixolín estaba amenazada de
cierre por decisión judicial? ¿Qué han hecho para exigirle al empresario
otras alternativas? ¿Por qué están consintiendo la degradación
progresiva de la minería de interior? ¿Por qué están consintiendo que no
se cumpla en Plan del Carbón en materia de producción? ¿Cómo es posible
que nadie haya denunciado que parte de la producción del cielo abierto
se declara como de interior? Pues puestos a exigir responsabilidades
ellos también tienen las suyas.
Que no se equivoquen, pues, de adversario. Que ya va siendo hora de que
se pongan en su sitio y dejen de enturbiar el tema más de lo que ya
está. Claro que los trabajadores no son responsable de lo que hoy les
ocurre, pero los sindicatos igual sí, por no haber estado a la altura de
las circunstancias. Y una advertencia suplementaria, que unos y otros se
limiten a cumplir con su cometido y que no metan las narices en otros
asuntos que no son de su incumbencia. Pues Los Verdes de Europa
no vamos a permanecer callados. Faltaría más.
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