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EL FEIXOLÍN SEGUIRÁ DANDO
QUE HABLAR
Desde el
pasado jueves día 18, teníamos conocimiento del auto dictado por el
Juzgado de Villablino, ayer se hacían eco de él varios medios
informativos. También está en el sumario un Informe elaborado por la
Universidad de León, cuyas conclusiones son demoledoras. ¿Tampoco tiene
constancia de su existencia la alcaldesa?
26/11/2008
Recientemente
anunciábamos la existencia de un informe elaborado por el Instituto de
Medio Ambiente, Recursos Naturales y Biodiversidad de la Universidad de
León sobre la explotación de El Feixolín. Dicho informe consta de 63
páginas y está firmado por un catedrático de ecología y otro de
zoología, por un profesor titular y otro asociado de ecología y por dos
licenciados en ciencias ambientales. Consiguientemente, su solvencia
está fuera de toda duda. Además, a diferencia de otros informes, éste no
ha sido encargado por la empresa ni tampoco la Junta o el Ayuntamiento
ha podido influir en su elaboración. Éste ha sido encargado por el
Juzgado de Instrucción de Villablino y constituye una prueba pericial
irrefutable del procedimiento abreviado 927/2001. Que como se recordará,
tiene su origen en la denuncia formulada en 2001 por la entidad
mercantil NARSIL. Pues bien, finalizada la fase de instrucción en la que
la jueza Raquel Nieto, considera que MSP podría haber incurrido en dos
delitos, uno contra los recursos naturales y el medio ambiente y otro
contra la ordenación del territorio, todo parece indicar que este asunto
ya es imparable. Habrá juicio y presumiblemente sentencia condenatoria.
Naturalmente, como de costumbre, la empresa agotará todos los plazos y
presentará todos los recursos posibles e imaginables para demorar la
aplicación de la sentencia.
Estamos, pues, en presencia de un caso muy
similar al de Leitariegos del año 1985. Lo que significa, que cuando se
den por concluidos todos los trámites judiciales, MSP ya habrá
finalizado sus labores de extracción y destrozado irreversiblemente todo
lo que se ha interpuesto en su camino. De esta situación es responsable
en primer término el Ayuntamiento de Villablino. Y muy especialmente el
ex alcalde de IU, Guillermo Murias Andonegui, que no sólo no puso el
menor empeño para hacer cumplir la ley, sino que amparó su
incumplimiento. En segundo término, la responsabilidad recae sobre la
Junta de Castilla y León, que como todos sabemos, también tiene
competencias en la materia. Y en último término, tampoco se puede dejar
al margen a la Administración de Justicia. Pues es inconcebible que una
denuncia del año 2001 culmine su fase de instrucción en 2008. Y eso
gracias a la actual titular del Juzgado de Villablino, porque los
anteriores da la impresión que no se tomaron muy en serio el asunto.
De todos modos el tema no debería cerrarse
sólo con una condena a MSP, que en último extremo sólo ha hecho lo que
le han dejado. Por eso y al margen de lo que haga NARSIL, Los Verdes de
Europa ya hemos puesto el caso en manos de nuestros abogados para que lo
estudien. Y en el supuesto de que se puedan exigir más
responsabilidades, que nadie dude de que las exigiremos. Máxime, después
de haber leído detenidamente el Informe de la Universidad de León, cuyas
conclusiones no deberían dejar a nadie indiferente. El daño causado por
esta explotación, en muchos casos, es irreversible. Y ese patrimonio
natural gravemente dañado era y es de todos los lacianiegos. Un aspecto
que estos singulares gestores, que hemos tenido y seguimos teniendo,
jamás han considerado. Han actuado y siguen actuando como si Laciana
fuera de su exclusiva propiedad.
Y sin salirse de los temas judiciales y como
avanzadilla, sólo les diremos que ha recaído sentencia condenatoria
sobre otro asunto ya casi olvidado. El director de la revista El Mixto
ha sido, al parecer, condenado a indemnizar a razón de 1.000 euros a
cada unos de los denunciantes (7 en total) por un reportaje publicado.
Además, parece ser, que también se le condena a publicar la
correspondiente rectificación. Todo un varapalo. Y como la malas
noticias nunca suelen llegar solas, recientemente recibía otra que
tampoco era de su agrado. Por segunda vez consecutiva veía archivada su
denuncia por "amenazas". En este caso, un supuesto correo electrónico
era el móvil del crimen. El problema, es que dicha prueba jamás existió
y por eso jamás pudo ponerla a disposición de la instrucción. Vamos, que
primero se coge a un mentiroso que a un cojo. O el que mal anda mal
acaba. Como prefieran. Y lo peor para él, es que los problemas con la
Justicia aún no han acabado.
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