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BALANCE DE 2009 (IV)
04/01/2010
OCTUBRE
La propaganda oficial nos viene
anunciando, desde hace casi un lustro, el inminente comienzo de las
obras de construcción del nuevo cuartel de la Guardia Civil. Por razones
que ignoramos los retrasos se han ido sucediendo uno tras otro.
El último
lo conocíamos por vía de prensa a principios de octubre. Este cuento de
nunca acabar se parece mucho al del Parador. Propaganda y más
propaganda.
De lo que jamás habla la propaganda oficial
es del estado de las aguas del municipio, de ahí que Los Verdes le
tengamos que
recordar periódicamente
a la alcaldesa que, en noviembre
de 2007 el Pleno aprobó una moción presentada por nuestro grupo,
proponiendo la realización de análisis químicos de todas las aguas del
municipio.
Apenas un par de días después de este
recordatorio, Los Verdes volvíamos a poner de manifiesto el estado de
abandono y desidia del municipio en materia medioambiental. Una vez más,
con nuestra
denuncia dejábamos en ridículo al
concejal de medio ambiente y a la Policía Municipal. Ambos se enteraron
de la existencia de otro vertedero de basuras ilegal por la prensa.
En octubre el ayuntamiento de Villablino
volvió a ser portada de todos los
medios de comunicación
por la nefasta y temeraria
gestión de sus responsables políticos. El Tribunal de Cuentas, en su
segundo informe de fiscalización, volvió a poner de manifiesto un
rosario de ilegalidades, que en circunstancias normales y con
políticos decentes,
debería haber supuesto la asunción de responsabilidades. Pero en el
ayuntamiento de Villablino, pedir a los políticos que asuman
responsabilidades es como pedir peras al almo.
El
mismo día que los hijos de San Luis
quemaron el chozo de
"La calzada" la alcaldesa daba
luz verde
a la explotación de Fonfría. En realidad, lo que se pretende es
legalizar lo que desde hace años viene siendo ilegal. Sin embargo,
durante todo ese tiempo el infractor, Victorino Alonso, ha acampado a
sus anchas con la aquiescencia de los políticos de turno. Entre ellos,
Guillermo Murias y Ana Luisa Durán.
Para solapar este aluvión de malas noticias,
la alcaldesa nos anuncia que tiene intención de retomar la negociación
del
convenio colectivo.
Desde entonces la regidora sigue pedaleando en el yogurt. Vamos, que no
hemos avanzado ni un milímetro.
Y en los últimos días de este convulso
octubre, saltaban a los medios de comunicación dos noticias que
corroboran la caótica situación de un ayuntamiento sin rumbo y a la
deriva. Una, que el ayuntamiento de Villablino puede acabar siendo
intervenido.
Y la otra, que el Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León,
ordena a las consejerías de Economía y Medio Ambiente que incoen
expediente sancionador
a MSP (hoy Coto Minero del Cantábrico). O sea, un severo varapalo para
la Junta de Castilla y León y para el ayuntamiento de Villablino.
NOVIEMBRE
Esta vez parece que la cosa va en serio. Se puede
poner fin a uno de los cuentos de nunca acabar. Se han adjudicado las
obras de
derribo y construcción del nuevo
cuartel de la Guardia Civil. Veremos a ver si no surge ningún nuevo
contratiempo.
El concejal de cultura, que a la hora de lucir el
palmito no quiere ser menos que sus compañeros, tuvo una ocurrencia tan
inesperada como esperpéntica. Se sacó de la chistera de la cursilería la
conmemoración
del tercer centenario del puente "real" de Rioscuro. Con hisopazo
incluido. En eso se malgastan los recursos públicos. En lucimiento
personal.
En noviembre la alcaldesa volvió a
burlarse de la ley, escamoteando una
vez más la celebración de la sesión ordinaria del Pleno de la
Corporación Municipal. Estos demócratas de nuevo cuño tienen mañas del
pasado.

El amigo de la alcaldesa recibía la noticia de que le
había sido impuesta
una multa de 800.000 euros. Una más.
Mas allá de la sanción, lo que produce vergüenza ajena, es que un
responsable público pueda servir de valedor a empresarios que cometen
una infracción tras otra. Pocos días después de conocerse esta noticia,
Victorino sería protagonista de una nueva
bravuconada
con motivo de la inauguración de la
nueva mina de Cerredo.
Apenas terminado el sarao de la inauguración otra desagradable noticia.
Por culpa de Los Verdes, la Confederación le impone a Victorino una
multa de 15.000 euros por ser
sumamente respetuoso con el medio ambiente. Subrayar que una vez más, la
concejalía de medio ambiente y la Policía Municipal
estaban de vacaciones, por eso no denunciaron el desastre.
Y para cerrar noviembre nos hacíamos eco de algunas
quejas vecinales por la ejecución de las obras del
Plan E.
Un tema del que, sin duda, también seguiremos hablando en 2010. Al igual
que de la misteriosa muerte de caballos. Fue en esta Página en la que
se
informó primero de lo que estaba
sucediendo. Una vez más desde la oficialidad se respondió que todo
obedecía a una cuestión política. Desde entonces han muerto casi un
centenar de equinos. Y lo peor es que siguen muriendo. En este
asunto el ayuntamiento siempre ha estado fuera de juego.
DICIEMBRE
En
el ayuntamiento de Villablino el año político termina como empezó.
Envuelto en los escándalos. El inefable concejal de medio ambiente quiso
lucirse ante la ciudadanía y acabó revolcado en el lodazal. Convocó
expresamente una rueda de prensa para anunciar que en plena huelga de
los trabajadores del CTR, en el ayuntamiento de Villablino se estaba
recogiendo la basura con absoluta normalidad. Esta esquirolada nos valió
la denuncia del comité de empresa y
volvimos a ser noticia.
En esta ocasión, por esquiroles.
Y para que se vea el interés que pone el
equipo de Gobierno en solucionar los problemas, citaremos uno que viene
coleando desde hace tiempo y que de vez en cuando salta a las páginas de
los medios de comunicación. Nos referimos a la famosa valla de cierre
del
parvulario
de Villablino. Está visto que todo les da igual. Salvo si se trata de
solucionar algo relacionado con Victorino, claro está. Y a propósito de
este gran benefactor de Laciana, uno de sus hombres de confianza, Juan
José Valverde Gorostiza, se despachaba a gusto en el periódico Público,
calificándonos de
"talibanes del medio
ambiente". El sujeto tiene más
morro que un oso hormiguero. Sirva esto último como
botón de muestra.
Otro ejemplo de coordinación y buen
funcionamiento nos lo han dado, en este final de año, la Diputación
Provincial de León y el Ayuntamiento de Villablino. La estación de
Leitariegos comenzó la temporada
sin prestar la mayoría de
los servicios. Y no vale cargar
las tintas sólo sobre la institución provincial, que ya sabemos que lo
está haciendo rematadamente mal en casi todos los frentes. El
ayuntamiento también es responsable, por ser incapaz de velar por el
buen funcionamiento de una de las pocas fuentes generadoras de riqueza
en la comarca. Con
"amigos" así no se necesitan
enemigos. Así hemos terminado un año para olvidar.
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