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¿QUÉ ESTÁ PASANDO CON LAS
CONSTRUCCIONES MUNICIPALES?
22/01/2010
En
el ayuntamiento de Villablino todo son desventuras. Tanta desgracia no
puede ser fruto de la casualidad. Alguien y algo está fallando. Y esos
fallos, además de convertirnos en el hazmerreír de propios y extraños,
también le cuestan un potosí al erario público. El dinero de los
contribuyentes tiene que tener mejor destino que dejarlo en manos
incompetentes para sus experimentos.
En noviembre pasado, después de unos días de lluvia,
tampoco fue para tanto, el interior del Centro Sociosanitario estaba
trufado de recipientes recogiendo el
agua
de las goteras. Sólo a singulares
proyectistas y no menos singulares políticos, se les ocurre en plena
montaña construir edificios con cubiertas planas. En Almería pase, pero
en Villablino es una aberración técnica de gran calado. Ya sabemos que
sobre el papel todo esto funciona y que la tecnología lo permite, pero a
las pruebas nos remitimos. Una construcción casi recién inaugurada, pero
que está requiriendo continúas intervenciones. Y tarde o temprano esa
cubierta acabará siendo sustituida por otra acorde con la climatología de
la zona. Al fin y al cabo paga el contribuyente.
La imagen que tienes delante corresponde a la bolera
recién construida en la localidad de Caboalles de Arriba. Pues bien, así
han quedado las gradas después de la primera nevada. En el suelo.
Naturalmente, nadie se ha hecho eco de la noticia. La oficialidad sólo
convoca ruedas de prensa para lucir el palmito. Es evidente que alguien
ha cometido un fallo garrafal. No es de recibo ni valen excusas, en
Laciana desde por lo menos el cuaternario se sabe que nieva. Por
consiguiente, que el listo de turno no nos venga ahora con lo del
"excepcional temporal que azotó la zona".

Pero la bolera de Caboalles de Arriba no fue la única
construcción pública que no soportó el temporal de nieve, el pabellón
polideportivo de Caboalles de Abajo también ha quedado en un calamitoso
estado. Parece ser que el viento se llevó primero los paneles solares y
después la nieve se llevó cornisas, bajantes, canalones y todo lo que se
interpuso en su camino. Al igual que en los dos casos anteriores, es de
cajón que técnicamente algo ha fallado.
La ciudadanía tiene derecho a saber qué está pasando.
Estas construcciones se han financiado con el dinero de los impuestos
directos e indirectos que pagamos todos. Y ahora se tendrán que reparar
con ese mismo dinero. Los técnicos y los políticos no pueden tirar ni
tan alegremente ni tan irresponsablemente con pólvora ajena sin que pase
nada. Unos y otros deben explicar por qué se producen estos desperfectos
en obras recién inauguradas. Y sobre todo, señalar con precisión el
centro de la responsabilidad.
Fotos de la Bolera
Fotos del Pabellón
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