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Primero
fue el gran invento de la Piscifactoría. Un proyecto que
Guillermo Murias vendió durante años. Según él, su materialización
iba a significar un impulso decisivo en materia de creación de empleo
para la comarca. Lo cierto es que han pasado los años y el citado
proyecto no fue capaz de rebasar la etapa de cimentación. Ahí se quedó.
Eso sí, la broma no le salió gratis al ayuntamiento. Sin embargo, los
ciudadanos aún estamos esperando a que desde el ayuntamiento se facilite
una explicación oficial sobre este escándalo. ¿Por qué se ha abandonado
su construcción? También desearíamos conocer el importe real de la
inversión realizada. Y sobre todo, el destino de los 27 millones de
pesetas de la subvención concedida para su construcción. También es
sorprendente que durante la etapa de gobierno socialista, no se haya
puesto el menor interés para esclarecer este turbio asunto. En cualquier
caso, el tema no está cerrado. Los Verdes de Europa nos
encargaremos de que la próxima corporación lo aborde sin tapujos, y
llegado el caso, se depuren todas las responsabilidades a que hubiere
lugar.
Después el señor alcalde nos vendió la construcción de una Central de
Biomasa. Otro proyecto fantástico que paseó sin pudor por los medios
de comunicación en multitud de ocasiones. Fue, sin duda, el tema
estrella de su anterior mandato. El resultado es archiconocido, nada de
nada. En esta ocasión no se llegó ni siquiera a realizar un estudio
serio. Todo se redujo a un sin fin de declaraciones a cual más
demagógica.
Y ahora se saca de la chistera un nuevo y maravilloso invento. La
construcción de una ultramoderna planta de fabricación de cristales
de silicio.
Murias ya no sabe que inventar para focalizar la atención. Sin
embargo, sigue sumido en un sospechoso mutismo sobre el varapalo
que nuevamente le acaba de propinar el Tribunal de Cuentas, por su
desastrosa gestión al frente del ayuntamiento. Pero no descarten que en
los próximos días desempolve otro de sus grandes proyectos, el de la
construcción de una macro Estación Invernal en Vivero. Otra de
sus fantasías sobre la que disertó profusamente en una de sus
innumerables ruedas de prensa. Bien es cierto que desde entonces no ha
vuelto a hablar del tema.
Ahora toca Reindustrialización. Ese será el estribillo que más
coreará IU a lo largo y ancho de la próxima campaña electoral. O sea,
que seguiremos construyendo castillos en el aire, que es lo que mejor
sabemos hacer. Pero mientras tanto Laciana sigue perdiendo población y
empleo de forma vertiginosa.
IU no puede ser acreedora de ninguna confianza. Su paso por el gobierno
municipal arroja un saldo desolador en todos los ordenes. Pero además,
lo único que ofrece esta formación es más de lo mismo. Eso sí, su máxima
preocupación consiste en enturbiar el debate político, cuanto más mejor.
Su campaña de calumnias e infundíos contra Los Verdes de Europa
está siendo realmente bochornosa. Mal, muy mal tienen que estas las
cosas en IU para tener que recurrir a tanta bajeza.
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