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CRISIS
EN EL EQUIPO DE GOBIERNO
20/04/2010
"Me acompaña un equipo de personas muy
preparado y con gran ilusión. Un equipo
serio y responsable que cree en el futuro de este
Valle, el futuro que merecemos, el que
entre todos podemos conseguir".
Es
copia literal - incluido el coloreado - del texto que la candidata
socialista, Ana Luisa Durán Fraguas estampó en la primera página
de su programa electoral. Pues bien, ese preparado, ilusionado, serio y
responsable equipo de personas que creía en el futuro de este Valle, hoy
está absolutamente descompuesto. Así por ejemplo, Hermelinda
Rodríguez González hace tiempo que no le dirige la palabra a su
compañero Manuel Castro Méndez. Y éste a su vez prácticamente no
pisa el ayuntamiento. Eso sí, sigue cobrando del erario público por su
media dedicación exclusiva.
Celestino Pérez Colín nunca estuvo
plenamente integrado en el equipo. Bien es cierto que sus miras no
estaban puestas en el ayuntamiento, sino en le Diputación Provincial.
Suele aparecer por el ayuntamiento los miércoles y según alguna
compañera, "el tío va a su bola". La expresión denota un gran
compañerismo.
Olga Dolores Santiago Riesco también
ha desaparecido del mapa consistorial. Su nueva ocupación laboral fuera
del municipio no le permite dedicar tiempo al quehacer municipal. Eso
sí, ha renunciado a la paga que percibía por su dedicación exclusiva.
En cuanto a los concejales Manuel
Luis De La Puente Rubio y Javier González Otero, es público y
notorio que ni pinchan ni cortan como se suele decir en Laciana.
Una mesa de contratación por aquí, una comida por allá y poco más.
En resumen, que de los 7 miembros que componen el
equipo de Gobierno, 2 están desaparecidos, 1 aparece una vez por
semana y va a su bola, 2 ni pinchan ni cortan y nos queda el resto.
O sea, la alcaldesa que pasa la mayor parte del tiempo en Madrid
resolviendo los graves problemas del país y la superconcejala
Hermelinda. La que da y quita galones. Y si no que se lo pregunten a
su compañero de candidatura Gonzalo Méndez Álvarez, que de hombre
de "confianza" ha sido relegado al ostracismo. Y dicen que lo peor está
por llegar.
El ayuntamiento de Villablino es un desastre por
fuera y por dentro. La alcaldesa desde el principio ha confundido
autoritarismo con liderazgo. Hoy ese
"equipo de personas muy preparado y con gran
ilusión. Un equipo serio y responsable..." no es más que
una camarilla enfrentada y sin rumbo que a duras penas aguantará el
escaso año que queda de este mandato. Y si durante tres años no ha hecho
prácticamente nada, nada hará a partir de ahora. Esa es la realidad y
todo lo demás propaganda. Y quienes mejor pueden dar fe son los propios
funcionarios, que según la expresión de alguno, "están a bordo de un
barco sin capitán y sin rumbo"
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