|
Proceder
con rectitud e integridad es lo mínimo que debe exigirse a
cualquiera que sirva el interés público.
Cuidado con los pactos. Y más
aún si de ellos pueden derivarse daños a terceros. Porque entonces
entramos de lleno en la colusión. Esa extraña mezcla, que frecuentemente
se da entre poder político y económico. Y que de inocente tiene bien
poco, por no decir nada. Al contrario, las dos partes suelen
beneficiarse en detrimento del interés general.
El primer soplo que hemos
recibido lo acogimos con escepticismo e incredulidad. El segundo nos
sugirió la necesidad de comprobar su veracidad. Y todo parece indicar
que no estamos en presencia de un rumor mal intencionado, sino de un
caso de deshonesta malicia.
Un trabajador municipal
acumularía dos nóminas. La del Ayuntamiento y otra que le sería abonada
por MSP. Empresa en la que estaría prestando servicio desde las ocho de
la tarde a las ocho de la mañana, como guarda de seguridad. De ser así
el escándalo está servido. Consiguientemente, se impone una
investigación para esclarecer los hechos. Y como es natural, esa labor
le corresponde al Equipo de Gobierno. Lo que en modo alguno significa
que la oposición tenga que cruzarse de brazos.
Los Verdes de Europa
disponemos de datos suficientes que, cuando menos, acreditan una cierta
disfunción en materia de cumplimiento del horario laboral por parte del
presunto implicado. Aunque no sea el único trabajador que esté en estas
circunstancias. Según nuestras informaciones, en determinados servicios
municipales existe bastante descontrol en el cumplimiento de las
obligaciones laborales. Pero ese tema lo abordaremos en otra ocasión y
donde corresponde.
Lo que hoy significamos es un
caso concreto. Y con toda la prudencia que se requiere, insistimos en la
necesidad de que sea esclarecido en el plazo más breve. Pues ya existen
precedentes éticamente reprobables. Como por ejemplo, que familiares de
ediles y de funcionarios municipales, desempeñen funciones de guarda de
seguridad, en una empresa que frecuentemente infringe la legislación
local. No afirmamos que deliberadamente miren para otro lado,
simplemente decimos que la duda está razonablemente permitida. Pues
tiene que resultar extremadamente complicado ser al mismo tiempo juez y
parte. Máxime, conociendo el modus operandi del dueño de MSP.
La mujer del César no sólo
tiene que ser honesta, también tiene que parecerlo. Y en el caso de
Laciana, el enredo es de tal magnitud, que sólo la TRANSPARENCIA
TOTAL puede devolver la credibilidad a una clase política bastante
denostada por sus continuos desmanes y exceso de permisividad. Y casi
siempre en la misma dirección. ¿O no?
Inicio
|