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El nivel de infrautilización del
Centro Sociosanitario, es directamente proporcional a su grado de
deterioro. Y estamos hablando de una infraestructura que ha costado una
fortuna y casi recién inaugurada.

Prácticamente todo el alumbrado está
fuera de servicio
Se nos ha vendido como la obra más importante y
emblemática del siglo. Y desde el punto de vista de la inversión puede
que lo sea. Sin embargo, se ha construido en el lugar menos apropiado y
funcional de todos. Y aún es más discutible su elección arquitectónica.
Y no nos referimos sólo a su encaje estético con el entorno
paisajístico, sino a su resistencia al paso del tiempo. Máxime, con las
características climatologías que tiene Laciana. De hecho, los vicios
ocultos ya se han empezado a manifestar y el deterioro, interno y
externo, es más que evidente.
Esta
obra ha estado envuelta en la polémica desde su inicio y ahí sigue
estancada. Es una de las que también está en el punto de mira del
Tribunal de Cuentas. Pero sobre todo, lo que hoy nos interesa subrayar,
es el vandalismo del que está siendo objeto. Debido en parte, a la
desidia del Ayuntamiento, que durante años no se ha preocupado lo más
mínimo por desarrollar pautas de comportamiento ciudadano. Una actitud
populista, que sin duda, es preciso cambiar, por impopular que resulte.
Porque es intolerable que el patrimonio municipal sufra esta degradación
sin que nadie mueva un dedo para evitarlo. Y es aún más intolerable el
comportamiento del Ayuntamiento. Con esa ausencia de mantenimiento del
patrimonio público, está demostrando que todo le da igual. Eso si que no
tiene justificación. Máxime, cuando casi a diario se nos anuncian nuevos
proyectos a cual más fantástico. Lo primero que deberíamos hacer, es
demostrar que somos capaces de mantener lo que tenemos. Y de ese modo,
ir desterrando progresivamente esa imagen desastrosa que ofrece Laciana.
Esa desidia que subliminalmente alienta la devastación y que debería
avergonzarnos a todos, pero muy especialmente a nuestros gestores
públicos. Que al fin y al cabo, han sido elegidos para eso. Para
mantener el municipio con un mínimo de decencia y decoro.
Estas imágenes son lo suficientemente elocuentes, nos
ahorraremos, pues, más comentarios.



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