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DOCUMENTOS PARA EL DEBATE/03
DEMOCRACIA PARTICIPATIVA
EL
REFERÉNDUM
El
municipalismo -y la vida democrática en general- está cada más
necesitado de figuras de participación ciudadana, capaces de quebrar esa
especie de endogamia política implantada por los aparatos de los
partidos políticos tradicionales.
Es
preciso, que la ciudadanía recobre un cierto entusiasmo que hoy no tiene
y perciba que la institución municipal es algo suyo y no el coto privado
de los políticos. La mayoría de los ciudadanos siguen viendo a su
ayuntamiento como una especie de enemigo que recauda, reprime, dicta
normas y hace cumplir obligaciones y se olvida de sus derechos. Y en
realidad, en la mayoría de los casos así es.
Una sociedad democrática y dinámica, necesita para su desarrollo más
aportaciones que las que protagonizan sólo los políticos. Además,
observamos que los políticos abusan con frecuencia de la
representatividad que el pueblo les ha otorgado. Utilizan los votos de
forma hegemónica. Y lo que es peor, de forma excluyente.
En
casi todos los ayuntamientos existe el mismo escenario. La formación
política, bien en solitario o en coalición, que detenta la mayoría,
impone SU LEY sobre el resto. Y por ende sobre los propios ciudadanos.
El
abuso más frecuente consiste en privar al adversario de información. Que
es lo mismo que privarle del saludable ejercicio de controlar su acción
de gobierno. Al poder le incomoda siempre que fiscalicen su labor.
Naturalmente, aún falta el primer político que lo reconozca. Es más, con
un cinismo a prueba de bomba, todos afirman lo contrario. Todos trabajan
por y para el pueblo, pero éste es siempre el gran ausente cuando de
tomar decisiones se trata.
Ya
hemos demostrado en capítulos anteriores que en el ayuntamiento de
Villablino, los sucesivos equipos de Gobierno que se han sucedido desde
el año 1987, han mostrado todos la misma obsesión por mantener a la
ciudadanía lo más alejada posible de los asuntos municipales.
Los Verdes fuimos, los primeros y los únicos, que hemos solicitado la
celebración de un referéndum para que el pueblo pudiera pronunciarse
sobre las explotaciones a cielo abierto. Nuestra propuesta fue rechazada
con un silencio atronador por parte del resto de las fuerzas políticas.
¿A qué tienen miedo?
Máxime, habiendo dejado claro que pese a nuestra radical oposición
respetaríamos el veredicto de la voluntad popular.
La
excusa puesta por algunos es una perogrullada. Afirmar que esta figura
de participación y consulta ciudadana no está contemplada en la Ley de
Bases de Régimen Local, es tan poco seria como creíble.
A
ninguna Corporación Municipal se le puede negar la posibilidad de
realizar una encuesta real y fiable, para conocer la opinión de la
ciudadanía sobre un asunto concreto. Y en el caso que nos ocupa, esa
encuesta sería un referéndum. Otra cosa bien distinta, es la decisión
que la Corporación adopte después de conocer esa opinión.
Pero claro, sabiendo de antemano lo que podía suceder y conociendo
también de antemano, las posiciones que sobre este tema mantienen las
diferentes fuerzas políticas, el referéndum se convertía en un problema.
Esa y no otra ha sido la razón del rechazo de nuestra propuesta.
LO QUE HAREMOS LOS VERDES
Si los ciudadanos nos dan los medios necesarios para gobernar el
ayuntamiento durante los próximos cuatro años, desde ahora mismo tienen
que saber que la figura del REFERÉNDUM será uno de los ejes principales
de nuestra política de participación ciudadana. Será la plasmación de
esa DEMOCRACIA PARTICIPATIVA que queremos desarrollar en nuestro
municipio.
LA
DEMOCRACIA MUNICIPAL TIENE QUE LLEGAR A SER ALGO MÁS QUE DEPOSITAR EL
VOTO EN LA URNA CADA CUATRO AÑOS
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