|
|
Los dos forman parte integrante de ese Equipo de Gobierno
tan compacto como ideológicamente disparatado, donde cohabitan marxistas
convencidos y radicales de extrema derecha. Todos unidos por un mismo
nexo. El interés de la ciudadanía. Al menos es lo que pretenden que nos
creamos. La realidad todos sabemos que es bien distinta. Ahí cada
uno va exclusivamente a lo suyo.
Mato, porque así se le conoce, es oficialmente
responsable del área de personal. Pero sólo oficialmente. Pues ni está
jamás en el lugar que le corresponde ni resuelve ningún problema de los
que se le plantean. Invariablemente, su respuesta es siempre la misma:
" lo comentaré con Guillermo". Eso en el mejor de los casos, porque
en el peor - y no una vez ni dos - no tiene el menor inconveniente en
cargar las tintas sobre su alcalde. "Se lo he comentado, pero ya
sabes como es, nunca toma decisiones" o "No me hizo ni
puñetero caso". Lo que menos nos importa es saber si dice la verdad
o miente. Lo que está claro es que el área de personal es un desastre.
Por ejemplo, podemos detenernos unos instantes en el
régimen de privilegio del que disfrutan algunos empleados municipales.
Es habitual - disponemos de testimonios y pruebas - que un empleado
aparque su vehículo frente al ayuntamiento alrededor de las 9:30 de la
mañana y en vez de dirigirse -aunque sea con hora y media de retraso- a
la oficina, se dirija a la cafetería de enfrente, donde pasa gran parte
de su jornada laboral. Naturalmente, su filiación política tiene mucho
que ver en su comportamiento.
Hay incluso casos de encargados de servicio que apenas
aparecen por el puesto de trabajo. Mato lo sabe y hace muchos
meses que prometió tomar medidas. Hasta hoy. Al parecer, también está
que trina con el Encargado General por su comportamiento con los
trabajadores. Al menos eso es lo que afirma, pero la situación va de mal
en peor. Y otro tanto de lo mismo ocurre con la Jefa de la Limpieza. Y
así suma y sigue. Por eso, lo mejor que puede hacer es cumplir lo
prometido, irse a su casa. Sin embargo, pese a sus continuas
reafirmaciones, sus deseos de repetir saltan a la vista.
Y después tenemos al inefable Gelo. Un compendio
de incompetencia y autoritarismo, al frente de los festejos, el deporte
y un montón de cosas más. Lo de los festejos lo lleva, desde el punto de
vista personal, bastante bien. Gracias a ellos promociona su chiringuito
y rentabiliza su imagen de empresario. Sin embargo, tendría que
presentar las cuentas de las últimas fiestas de San Roque, para acallar
ciertos murmullos. Como por ejemplo, la compra de trofeos y los
fuegos artificiales.
Pero lo que ya no es de recibo, es que la directora - o
como se llame - de la próxima edición de la Feria Multisectorial, sea su
propia hermana. Auque su compañero de grupo, el bueno de Virgilio,
nos cuente que todo lo hace altruistamente.
Y el colofón lo pone este concejal, acusando a un
empleado del polideportivo de haber abandonado su puesto de trabajo,
para asistir a un acto de Los Verdes. Naturalmente, como se pudo
demostrar la acusación era totalmente falsa. ¿Y qué dijo después el
concejal? Balbuceó para no reconocer que tocaba de oído.
Y hablando de tocar de oído, ya sabemos que la música le
molesta. A él y a su jefe Pastor. Ambos están muy molestos por la
afrenta que les han hecho, al menos así lo interpretan, quienes a diario
acuden al gimnasio municipal. Pues han tenido la ocurrencia de hacer una
cuestación para comprarse un equipo de música e instalarlo en el citado
gimnasio. El inefable Gelo, muy molesto y
enojado, ha dado instrucciones para que sea retirado inmediatamente,
"porque en el Polideportivo mando yo". Ya sabemos que lo inútiles
con poder son un peligro. Pero tranquilos, porque Pastor que ya
está en campaña electoral, aunque todavía no sepa por que partido, ha
dicho que ahora no era el momento de montar algaradas.
En estas menudencias pierden el tiempo nuestros ediles.
Bien es cierto que las de mayor enjundia no están a su alcance. Pero lo
peor es que todos los ciudadanos pagamos esta incompetencia. Pues si no
lo saben, ninguno de los dos está ahí por vocación altruista. A
diferencia de la hermana, siempre según el bueno de Virgilio. No
vaya a ser que nos atribuyan la aseveración a Los Verdes. Aunque una
más, tampoco tiene mayor importancia.
Página Inicio
|