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EL CARBÓN Y SUS
SINGULARES VALEDORES
18/06/2010
El
líder del SOMA-UGT, José Ángel Fernández Villa
"alerta de que la presidencia belga de la UE
puede perjudicar al carbón". Hace unos meses
su compañera de partido, senadora y alcaldesa de Villablino, Ana Luisa
Durán, anunciaba a bombo y platillo que
"Zapatero pondría la
guinda al carbón con el reglamento europeo".
Visiblemente los certeros análisis de estos dos dirigentes socialistas
son manifiestamente mejorables. Eso sí, a ambos les sobra carga
demagógica.
El incombustible Fernández Villa se acercó
hasta Villablino en el año 1985 para poner a parir a quienes se oponían
a la explotación a cielo abierto de Leitariegos. El clarividente
dirigente sindical era también de los que auguraba un futuro esplendido
a la minería y por ende, a la MSP. Eso sí, siempre que la ejemplar
empresa pudiera disponer de ese imprescindible "bolón de oxígeno" que
eran las explotaciones a cielo abierto. El resultado final es
archiconocido. Quiebra de MSP, llegada de Victorino y devastación de
Laciana. Esa es la tangible realidad que algunos aún tratan de camuflar.
De igual modo que tratan de camuflar la realidad sobre el futuro del
carbón y de las cuencas mineras.
Fernández Villa es, sin ninguna duda, uno de
los máximos responsables de que España perdiera el tren de la
reconversión minera. Antepuso los intereses personales, sindicales y de
partido al interés general y ahora se queja de que la reactivación de
las cuencas mineras esté siendo un fiasco. Eso sí, sigue siendo igual de
demagogo que en sus mejores tiempos. Intentar culpabilizar a Bélgica de
la suerte que pueda correr el decreto aprobado por el Gobierno de
Zapatero, para incentivar el consumo de carbón autóctono es una solemne
estupidez destinada al consumo interno. Él sabe pertinentemente que
desde las
Eléctricas,
pasando por la Comisión
Nacional de la Competencia, todo el mundo considera que
este invento de Zapatero es una nueva chapuza, que en modo alguno está
destinada a satisfacer el interés general.
Pero en este esperpéntico asunto, los demagogos están
equitativamente repartidos a lo largo y ancho de todo espectro político
nacional. Mientras Rajoy afirma que el carbón no tiene futuro, que
encarece la factura del recibo de la luz y que supone una pérdida de
competitividad para nuestras empresas, sus correligionarios de Castilla
y León aprueban un plan declarando la explotación de carbón a cielo
abierto de
"interés público de primer orden social".
Y lo hacen precisamente cuando la demanda de energía está en caída libre
y los stocks de carbón comienzan a ser un grave problema.
El futuro de las cuencas mineras es hoy mucho más
incierto que hace unos años. Y no sólo porque haya estallado una crisis
de la que nadie sabe cuando ni en qué condiciones se saldrá, sino porque
partidos políticos y sindicatos han seguido durante estos años
anteponiendo sus intereses al interés general. Prolongar esta lenta
agonía es hipotecar aún más el futuro de estas comarcas. Y si además, se
hace a costa del patrimonio natural, como es el caso de Laciana, el
resultado está cantado. Ruina total.
Si Laciana aún tiene algún futuro, desde luego ése no
se sustenta sobre el carbón. Es más, las explotaciones a cielo abierto
han sido y siguen siendo la ruina económica y social del valle. Cuanto
antes pasemos página e iniciemos una nueva andadura, más oportunidades
de futuro tendrá esta comarca. Y por fortuna ese planteamiento se va
abriendo camino. Es significativo que por primera vez, a los ecologistas
y conservacionistas se sumen otros colectivos de la zona, para decir que
ellos también se oponen a la ampliación de "El Feixolín". Ese dato es
mucho más importante de lo que algunos imaginan. Victorino Alonso, Ana
Luisa Durán y el resto de la tropa lo van a tener cada día más difícil
para que los lacianiegos sigan comulgando con ruedas de molino. Y en la
vecina Asturias el tal Fernández Villa tampoco lo tiene mucho mejor.
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