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15/02/2007
Seguro que este rostro les resulta familiar. Este senador socialista fue
uno de los que vino a Laciana a últimos de septiembre del año pasado,
invitado por su colega y portavoz socialista en el ayuntamiento de
Villablino, Ana Luisa Durán. Formaba parte de aquella comitiva
senatorial que tanto interés mostró por el presente y el futuro de
Laciana. Bien es verdad que desde entonces, nada se ha vuelto a saber de
sus señorías. Terminado el viaje de placer las cosas han vuelto a la
normalidad.
Sin embargo, recordarán que fue precisamente Carlos
Chivite uno de los senadores que con más vehemencia aseguró
que el carbón tenía un espléndido futuro. Se olvidaba de que años antes
había afirmado justo lo contrario. Exactamente el 10 de noviembre de
2004, en una
nota emitida por la Agencia de Noticias
EUROPA PRESS.
El senador socialista y miembro de la Comisión Economía y
Energía del Senado, declaraba entonces que: "que el sector del carbón
en España ya no tiene futuro". El contraste entre estas
declaraciones y las efectuadas en Villablino el pasado septiembre es más
que evidente. Lo que demuestra que los políticos acomodan su discurso en
función del lugar y del auditorio que tengan delante.
En Laciana, evidentemente, no podía dejar en mal lugar a
su colega y compañera Ana Luisa Durán. Quien por activa y por
pasiva repite incansablemente que el carbón revivirá una segunda
juventud. Ahora se sacará de su chistera política el tema del secuestro
de CO2. Lo que ocurre, es que según todos los expertos, en el mejor de
los casos esta nueva tecnología no podría estar lista antes de 10 años.
Sin contar, que por ahora nadie está en condiciones de garantizar que
pueda ser rentable. Es decir, que con su aplicación el carbón vuelva a
ser competitivo. Desde luego hoy no lo es. Y como muy bien aseguraban
recientemente la ministra socialista de medio ambiente Cristina
Narbona y el eurodiputado - también socialista - Enrique
Barón, el ciclo del carbón, por los perjuicios que ocasiona al medio
ambiente y por la falta de competitividad, está agotado.
¿En qué quedamos? ¿Quién está diciendo la verdad? Desde
luego Carlos Chivite no es de fiar. Puesto que es capaz de
afirmar hoy una cosa y mañana la contraria. En cuanto a Ana Luisa
Durán tampoco parece que esté en lo cierto. Pues se supone que tanto
Narbona como Barón, aunque nada más sea que por el cargo
que ocupan, sí dispongan de una información más fiable. Lo que sucede es
que Ana Luisa Durán al igual que su compañero Carlos
Chivite les dicen a los lacianiegos lo que quieren oír. Pero no de
manera inocente. En absoluto. Se lo dicen porque están convencidos de
que eso puede reportarles un beneficio electoral.
Hasta ahí llega el cinismo de algunos políticos. Que no
tienen el menor empacho en engañar a los ciudadanos, si con su mentira
pueden ellos salir beneficiados.
Noticia de la Agencia Europa Press
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