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Actúan con tal descaro y desvergüenza que ya
ofenden. Vamos a ver señor Murias, ¿dónde estaba usted cuando
Victorino Alonso inició la explotación de El Feixolín? Pues si ya no
lo recuerda vamos a refrescarle la memoria, ya era alcalde
del ayuntamiento de Villablino. Consiguientemente, no podía ignorar que
la actividad se desarrollaba ilegalmente, puesto que MSP carecía de
todas las autorizaciones administrativas pertinentes. Incluidas las
municipales, que eran estrictamente de su competencia. Aun así, no sólo
miró para otro lado, sino que fue aún más lejos. Negoció con la empresa
compensaciones económicas a cambio de dejarla explotar. Es decir, que
colaboró activamente en la comisión de la infracción. Y ahora no vale
exculparse alegando que la negociación corrió a cargo del Delegado de la
Alcaldía en San Miguel. O sea, de su representante. Por lo tanto, el
único responsable es usted.
Oculta igualmente, que fue usted en persona
quien acudió al Concejo Público del pueblo de Orallo, para modificar un
acuerdo, por el que los vecinos habían decidido oponerse a dicha
explotación. E hizo lo mismo en Caboalles de Abajo con la
explotación de Fonfría. Lo ocurrido en Villaseca fue todavía más
vergonzoso. El presidente de la Junta Vecinal de IU, convocó varios
concejos hasta que logró sacar adelante la explotación de Ladrones. El
pucherazo fue escandaloso. De manera que ya está bien de enredar más la
madeja. Además, hemos de recordarle por enésima vez, que no tuvo el
menor empacho en declarar ante el juez que todo era legal. Vamos, que
mintió descaradamente. Y si el alcalde Ángel Crespo no certifica
que todo era ilegal, usted aún seguiría engañando a todo el mundo. En
este asunto usted es el menos fiable de todos.
En cuanto a la actitud del Delegado Territorial de la Junta de Castilla
y León en la provincia, su desfachatez es igualmente asombrosa. Que
Eduardo Fernández se atreva a afirmar que «La Junta no ha
sido parte en el procedimiento judicial porque la tramitación
administrativa debida se hizo en su momento» no es sólo una tomadura
de pelo de mal gusto, sino una monumental mentira. Pues cuesta trabajo
creer que no se haya leído la exposición de motivos que dieron lugar a
las sentencias judiciales, tanto de la Sala de lo Contencioso
Administrativo como del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y
León. Es decir, que al igual que Murias también miente
descaradamente.
La Junta de Castilla y León tiene una enorme responsabilidad en todo
este asunto. No olvidemos, que desde diciembre de 2004, obra en su poder
el requerimiento de la Comisión Europea, a través del Informe Motivado.
En el que se pone de manifiesto la imposibilidad de llevar a cabo la
explotación, por estar dentro de una zona de especial protección (LIC y
ZEPA). Pero aún hay más. El secretario letrado del ayuntamiento de
Villablino, en un extenso informe, subraya un cúmulo de irregularidades
cometidas desde el inicio de la explotación. Todas ellas ignoradas por
los políticos y técnicos de la Junta de Castilla y León. De manera que
ya esta bien de mentiras. Eduardo Fernández trata ahora de
exculparse, pero lo va a tener muy difícil para demostrarle a la
Justicia que su actuación fue tan impecable como dice. A ver como
justifica el informe de sus técnicos, asegurando que la restauración de
la corta pasa por seguir explotando el yacimiento. O cómo explica que
durante los diez meses concedidos por el juez, sus técnicos no hayan
controlado la explotación. Contarnos a estas alturas que MSP hizo lo que
le dio la gana, es una perogrullada. Es esta página lo hemos venido
denunciando desde el primer día. Vamos, que lo sabíamos todos menos él.
Lo que no acabamos de comprender muy bien, es la presencia de la
portavoz socialista en el ayuntamiento, Ana Luisa Durán,
en esta especie de debate. En cambio, si comprendemos perfectamente su
posición. Esa es la que no ha variado ni un ápice. Está a favor de los
cielos abiertos y punto. Que por razones puramente electorales cargue
las tintas sobre el ayuntamiento y la Junta no deja de ser un sarcasmo.
Desde que se inicia la explotación, que nosotros sepamos, el grupo de
concejales socialistas en el ayuntamiento, jamás pidió la menor
explicación sobre este asunto. Y si su compañero Ángel Crespo
dimitió del cargo de alcalde, todos conocemos los motivos. No endosar la
responsabilidad de paralizar la explotación. Ella tomó el relevo
sabiendo que todo era ilegal y ¿qué hizo para subsanar la ilegalidad?
Nada, estrictamente nada. Mejor dicho sí, siguió colaborando con la
comisión de la infracción. Y no satisfecha con eso, intentó abrir las
puertas de par en par, para otras cinco nuevas cortas. Claro que
ahora lo disfraza alegando que lo único que pretendía era establecer un
marco de actuación legal. ¡Toma ya! Primero lo concedemos y después lo
legalizamos. A ver si se entera de una vez, que en estricto cumplimiento
de la legalidad en vigor, este tipo de explotaciones son imposibles.
Otra que tampoco se ha leído el Informe Motivado de la Comisión Europea.
Esta partida de frontón que están jugando con El Feixolín ya empieza a
resultar cansina. Ya está bien de enviarse mutuamente la pelota. Ya está
bien de tomarle el pelo a la ciudadanía. Actuar con el descaro y la
desvergüenza que lo están haciendo, comienza a ser irritante. Políticos
de esta naturaleza no pueden ser acreedores de la confianza de los
ciudadanos. Con su comportamiento son responsables del desencanto
ciudadano que hoy reina en Laciana por todo lo público. Su permanencia
en el poder significaría más de lo mismo. Con una salvedad, que el
tiempo no corre a favor de Laciana. Todo lo contrario. La comarca está
cada vez más deteriorada y los remedios para recomponerla son cada más
más escasos.
(Foto tomada de Diario de León)
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