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Una visita
institucional de enorme transcendencia para Laciana. Puesto que supondrá
la enésima ratificación de un compromiso viejo de cuatro años.

El ministro de Industria, Turismo y Comercio, Joan Clos, visitará
Laciana el próximo día 21. Para evitar especulaciones malintencionadas,
la alcaldesa ha precisado que se trata de una visita institucional.
Vamos, que la visita del ministro no está en absoluto relacionada con la
campaña electoral. ¡Faltaría Más!
Viene a ratificar por enésima vez, que en Laciana se construirá un
modélico Parador de Turismo. Dando así carta de naturaleza a la promesa
de Zapatero de hace cuatro años. O sea, que la cosa va realmente
en serio. Eso sí, primero habrá que solucionar unas pequeñas cuestiones
burocráticas de puro trámite. Exactamente las mismas que hace cuatro
años. Porque por increíble que parezca, durante todo este período, las
diferentes corporaciones que se han alternado en el consistorio, se han
mostrado incapaces de salir del atolladero. Aún no han sido capaces de
poner a disposición del ministerio los terrenos. Lo que no les ha
impedido, a unos y a otros, convocar tropecientas ruedas de prensa para
anunciar que todo estaba prácticamente resuelto. Hace apenas ocho meses,
la foto oficial de la candidatura del PSOE para las elecciones
municipales, tenía como fondo el edificio del futuro Parador. Esto es
algo así como la piscifactoría de Murias, que la vendió cien veces y aún
sigue en la fase de cimentación.
Pero
el ministro también viene a algo más. No, no visitará las explotaciones
a cielo abierto. En cambio se acercará hasta el "Pozo María" de
Caboalles de Abajo. Lo que ignoramos es si el comité de recepción estará
encabezado por Victorino Alonso. Para escenificar de ese modo,
una operación similar a la que en su día protagonizó con Zapatero,
cediéndole la vieja Central Térmica de Ponferrada.
Si en realidad se trata de una visita institucional, lo lógico sería
aprovechar la estancia del ministro para hablar del Plan del Carbón.
Máxime, cuando casi a diario los sindicatos se quejan por sus
innumerables incumplimientos. También se podría aprovechar esta visita,
para darse un garbeo por El Feixolín, Fonfría y Ladrones. Así el
ministro comprobaría in situ los benéficos efectos de las explotaciones
a cielo abierto sobre nuestro patrimonio natural. Y tampoco estaría
demás, siempre que su apretada agenda se lo permita, que se diera una
vuelta por las antiguas explotaciones mineras. Justo para comprobar lo
bien integradas que están con el paisaje. Pero quizá sea mucho pedir. El
ministro viene a lo que viene y no caben otras extravagantes exigencias.
Hasta ahí podríamos llegar.
De lo que se trata es de cubrir el expediente y punto. Declaraciones
positivas, fotos y anestesia hasta el próximo nueve de marzo. No en vano
el ministro ejerció otrora como anestesista. Cuando nos despertemos ya
habrá pasado la resaca electoral y todo volverá a ser como antes. Pero
entre tanto, Victorino Alonso habrá recibido un nuevo espaldarazo
para seguir con sus planes. Y quizá sea eso lo más importante de esta
gira que se nos anuncia. Porque nos cuesta creer que esta vista vaya
agilizar los trámites del Parador. Ocasión tendremos de comprobarlo.
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