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NUEVO ESCAMOTEO DE LA
ALCALDESA
La alcaldesa de Villablino y
senadora socialista, Ana Luisa Durán, de modo arbitrario ha vuelto a
incumplir el acuerdo adoptado por el Pleno de la Corporación Municipal,
en materia de celebración de sesiones ordinarias. Algo que viene siendo
habitual desde el inicio del mandato.
15/01/2009
He
aquí los dos puntos aprobados por el Pleno de la Corporación Municipal
al inicio de este mandato, sobre el régimen de sesiones de la
Corporación.
1. El Pleno del Ayuntamiento celebrará
sesión ordinaria cada DOS MESES, señalándose el mes de septiembre del
año en curso para la celebración de la primera sesión ordinaria.
2. Las sesiones ordinarias del pleno
de la Corporación se celebrarán el segundo jueves del mes que
corresponda, a las veinte horas. Para el caso en que el día de
celebración de la sesión, conforme al régimen preestablecido, resultara
inhábil, tendrá lugar el primer día hábil siguiente a la misma hora.
¿Qué
se puede esperar de un responsable político que ni siquiera cumple los
acuerdos que él mismo propone? Pues no olvidemos que el régimen de
sesiones aprobado por el Pleno de la Corporación - con el voto en contra
de Los Verdes de Europa - obedece a una propuesta de la Alcaldía. Pues
bien, la sesión ordinaria correspondiente al mes de enero tampoco se
celebrará, porque arbitraria y unilateralmente así lo ha decidido la
alcaldesa. En el mejor de los casos, la oposición tendrá que esperar
hasta el mes de marzo para poder ejercer sus funciones de control y
fiscalización del Equipo de Gobierno, así como para formular sus
propuestas. Y esta es la enésima vez que esto sucede.
Como se recordará, fuimos los únicos en proponer que
las sesiones ordinarias se celebraran con carácter mensual. Y, además,
reanudando con una tradición instaurada en este Ayuntamiento en 1979,
propusimos que al finalizar esas sesiones pudieren intervenir los
ciudadanos que así lo desearan. Sin embargo, esta propuesta no fue
secundada por ningún grupo político. Ni siquiera por IU, que sin
embargo, había hecho de la participación ciudadana uno de los pilares
esenciales de su oferta electoral. Una incoherencia más de una formación
que dice una cosa y hace justo la contraria. O sea, democracia para el
pueblo, pero sin el pueblo.
Este déficit democrático que hoy padecemos en
Laciana, comienza con la primera victoria de los socialistas en 1987.
Jesús Fernández fue el encargado estrangular aquella participación
ciudadana que durante ocho años había podido expresar libremente sus
opiniones ante los miembros corporativos, al finalizar cada sesión del
Pleno de la Corporación.
En buena lógica cabía esperar que con la llegada de
IU al poder la situación cambiaría. Naturalmente, nada de eso se
produjo. Al contrario, la patrimonialización de la institución fue, si
cabe, aún mayor. Lo que indudablemente supuso una pérdida de
protagonismo de la sociedad civil. Que en realidad era lo que se
pretendía. Los efectos todos los conocemos. Durante años - y así sigue
siendo - los ciudadanos no han recibido la menor información sobre la
gestión de su Ayuntamiento. Sólo propaganda y más propaganda. Y sin la
fiscalización de el Tribunal de Cuentas, todavía hoy seguiríamos sin
conocer el cúmulo de irregularidades que a lo largo de los años se
han cometido en este Ayuntamiento. Aún hoy, por inconcebible que
parezca, nadie es capaz de cifrar con exactitud el importe real de la
deuda municipal. Sabemos que es desorbitada, pero nada más. Desde 2001
el Ayuntamiento ha sido incapaz de aprobar un prepuesto. Lo que da una
idea sobre la magnitud del desastre.
Esta situación no parece inquietar lo más mínimo a
nadie. Salvo Los Verdes de Europa, nadie la denuncia. Y los ciudadanos
deberían preguntarse cuáles son las razones. Las de IU las intuimos.
Silencio a cambio de que el Tribunal de Cuentas dé carpetazo al
desaguisado de Murias y su equipo. El PP está medio desguazado y al
parecer, su portavoz está más fuera que dentro del partido. Y el PAL,
todos sabemos lo que venía buscando. Y como ya lo ha conseguido el resto
le importa un bledo.
Esta es la situación que tenemos y que vamos tener
que soportar a lo largo de los dos años y medio que quedan de mandato. Y
durante ese tiempo la situación de la comarca seguirá empeorando. Más
degradación medioambiental, más paro, más despoblación y más propaganda.
Eso es lo que nos espera. Además, claro está, de nuevos escamoteos de la
alcaldesa. A la que visiblemente la democracia le produce sarpullidos,
porque de otro modo no se comportaría de una manera tan arbitraria y
arrogante. Y esta opinión no sólo la tenemos nosotros. También es
ampliamente compartida por la militancia socialista.
Ayer les contábamos que de los 172 militantes que
tiene la agrupación socialista de Laciana, sólo 48 habían participado en
la elección de la nueva ejecutiva. Y de esos, la mitad ha obtenido un
cargo. Bien sea local o provincial. O sea, que en realidad sólo un par
de docenas estaban ahí por convicción. Claro que entre ellos también los
había que estaban por obligación. Como por ejemplo, algún funcionario
municipal que hasta hace bien poco siempre había comulgado con el
ideario del PP. ¡Vaya tropa!
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