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Que nadie se equivoque, la solución del conflicto provocado por el
cierre de El Feixolín, la más inmediata, sólo está en manos de
Victorino Alonso. De nadie más. Él es el único que tiene capacidad
para recolocar de inmediato a los trabajadores que se han quedado sin
trabajo por el cierre de la explotación. Y que no nos cuente que no
tiene donde meterlos, porque es falso. Para eso es el empresario minero
más importante de este país. Desde Fabero, pasando por Tormaleo, Hullas
de Coto Cortés y terminando por MSP, lo que le sobra es sitio. Incluso
en Laciana, sin ir más lejos. Las explotaciones a cielo abierto de
Fonfría y Ladrones siguen en funcionamiento. De echo, parte de la
maquinaria que se está retirando de El Feixolín se está llevando para
Villaseca. ¿Con qué fin? ¿Acaso esa maquinaria no necesita operarios
para funcionar?
Pero el fondo del problema, como muy bien sabemos todos, es de otra
índole. Victorino Alonso es el que mejor sabe todo lo que se
juega en esta partida. Ni más ni menos que el futuro del cielo abierto.
Por eso está dispuesto a echar los órdagos que sean necesarios. Pero
frente a esta actitud chantajista no cabe más reacción que una respuesta
serena y responsable de todas las fuerzas políticas y sociales de la
comarca. O sea, la unidad de la sociedad lacianiega, al margen de
cualquier otra consideración.
Es el momento propicio para obligar a todas las administraciones a que
se sienten en una mesa con los representantes del pueblo de Laciana,
para abordar con seriedad el futuro de esta comarca. De este conflicto
no se puede salir en falso como ha venido ocurriendo hasta ahora. Dentro
de unos meses volveremos a estar en la misma situación. La obtención de
nuevas licencias para explotar a cielo abierto, con la legislación
española y europea en vigor, es prácticamente imposible. Y, además, como
se ha demostrado estas explotaciones no sólo no garantizan ningún
futuro, sino que lo arruinan.
MSP es una de las empresas privadas de este país que más ayudas públicas
recibe. En contrapartida, las administraciones públicas tienen que
exigirle un nivel de responsabilidad acorde con esa situación. Algo que
no están haciendo. Pues bien, si Victorino Alonso sigue empeñado
en marcar las reglas del juego unilateralmente, hay que decirle alto y
claro que tiene que marcharse de Laciana. Y siguiendo el ejemplo de mina
La Escondida, buscar otros empresarios dispuestos a explotar el
yacimiento de una manera racional y duradera. Es decir, sola y
exclusivamente en minería de interior. Si es rentable en mina La
Escondida, ¿por qué no lo sería en MSP?
Lo que sucede, es que la voracidad de este singular empresario que nos
ha tocado en suerte es insaciable. Lo quiere todo, de inmediato y al
menor coste posible.
Los Verdes de Europa reiteramos la propuesta que hemos formulado
en días pasados. Estamos dispuestos a lo que sea necesario para acabar
con esta situación de chantaje intolerable. Pero entendemos que es
necesaria la participación de todas las fuerzas políticas y sociales,
como garantía para obligar a las diferentes administraciones a
sentarse en una mesa y abordar seriamente el futuro de Laciana.
Hoy en Laciana, el sector laboral de la minería ya no es el mayoritario.
Hay más autónomos, funcionarios, jubilados etc. que mineros. Esos
sectores también tienen que estar representados en esa mesa que decida
el futuro de la comarca. No cabe, pues, cometer de nuevo el mismo error
de siempre, pensando que este conflicto tiene que ser resuelto por
sindicatos y empresario, con la medicación de algún preboste de alguna
administración. Eso es poner un parche más, pero el futuro seguirá en el
aire. Al único que puede interesar una solución de este tipo - que es la
que busca - es a Victorino Alonso.
Su estrategia consiste en poner todo patas arriba, no dudando para ello
en utilizar a los trabajadores y que después las administraciones cedan
ante el chantaje. En este caso, poder seguir explotando ilegalmente en
El Feixolín mientras le conceden la ampliación. Pues eso es lo que no se
puede consentir. Y contrariamente a lo que afirman los vendidos de
siempre, la retirada de la concesión, es sin duda ninguna, la solución
de futuro.
Desde 1985 estamos hartos de oír a estos personajes dar consejos a la
ciudadanía mientras ellos han resultado ser siempre los grandes
beneficiarios de todas las tropelías cometidas por MSP. Que le cuenten
esa historia a un autónomo que tiene en Laciana el fruto del trabajo de
toda su vida, a ver que les responde. Se habla muy bien desde la
tranquilidad que supone tener todos los meses una buena pensión de
jubilación, por no haber acudido al tajo durante 20 años. Estos
singulares sindicalistas son en gran parte los responsables de lo que
hoy está sucediendo en Laciana. Su cinismo es insoportable.
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