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Joan Clos: «Estamos en una zona de
Reserva de la Biosfera y nos interesa recuperar estos parajes. El
turismo necesita desarrollo y en nuestra estrategia de puesta en valor
del entorno natural, cultural y urbano se dan la mano en esta zona. La
apuesta por el Parador lo es por el turismo vacacional y vocacional».
Una de dos, o el ministro está muy mal informado o nos
toma el pelo. Clos no ha venido a Laciana en visita institucional. Hasta
el más lerdo sabe que ha venido por encargo. No en vano estamos ya en
campaña electoral y en esta provincia Zapatero se la juega, quizá más
que en cualquier otra. Pero ni siquiera eso justifica que se puedan
sostener aseveraciones como las que ha hecho el ministro. Porque pueden
ser interpretadas como un insulto a la inteligencia de los lacianiegos.

¿Como es posible que se pueda decir que "nos
interesa recuperar estos parajes"? Máxime, cuando a la vista
está la destrucción que a diario se está cometiendo de los mismos.
¿Dónde está esa estrategia de puesta en valor del entorno natural de la
que habla? Está claro que su intención no era comprobar in situ la
realidad de Laciana. De otro modo, ya se tendría que haber escandalizado
a la entrada de Villablino. Le hubiera bastado con echar un vistazo -
aunque fuera de reojo - a todo el entorno del lavadero de MSP.
Naturalmente, esa visita no estaba programada. Como tampoco lo estaba la
visita a las explotaciones a cielo abierto.
El ministro y su sequito venían a lo que venían. A
ratificar por enésima vez un compromiso de Zapatero en su etapa de
aspirante a presidente. O sea, viejo de algo más de cuatro años. Durante
los cuales todo han sido visitas, declaraciones y reafirmaciones de
compromisos, que en el mejor de los casos no se materializarán hasta
dentro de tres años. Todo un ejemplo de diligencia y buen hacer de
nuestra élite política. Y decimos que en el mejor de los casos, porque
en el peor, si el PP gana las elecciones igual nos enteramos de que no
existe consignación presupuestaria para este Parador. Vamos, que todo ha
sido virtual. Entonces, como de costumbre, los recién llegados le
echarán la culpa a los que se han ido y nosotros seguiremos como
estábamos. Que es lo más probable y sino al tiempo.
Eso sí, desde ayer tenemos la certeza de que a partir de
ahora y por lo menos hasta el día nueve de marzo, el Plan del Carbón se
va a cumplir a rajatabla.
Lo que no acabamos de entender muy bien es eso del
"turismo vacacional y vocacional". Aunque suene muy bien no quiere
decir estrictamente nada. Y menos en nuestro caso. Al menos que se
descubra una nueva categoría de turistas vocacionales, ávidos por
comprobar in situ, las paradojas de la singularidad lacianiega. Un
rincón del mundo, en el se destruye a pasos agigantados el patrimonio
natural, mientras en el resto del planeta se despellejan las meninges
para conservarlo.
En fin, siempre nos quedará el Pozo María. Aún no sabemos
que haremos con él, pero lo llevamos vendiendo casi tanto como la
Piscifactoría de Murias. Pero seguro que nadie le dijo al ministro que
ahí duerme una sonda radioactiva, que aún nadie sabe si está teniendo
alguna consecuencia sobre nuestra salud.
Los Verdes de Europa hemos sido muy respetuosos
con esta visita "institucional". Con antelación expresamos nuestra
opinión. Hoy la corroboramos, asegurando que se enmarca en el contexto
de la campaña electoral. Por esa razón hemos declinado la invitación de
la alcaldesa para estar presentes. Nuestros desacuerdos con la política
que se está haciendo desde el Ayuntamiento son públicos y notorios.
Consiguientemente, nuestra presencia en esa comitiva oficial hubiera
sido un acto de farisaísmo. Y eso no forma parte de nuestras reglas de
conducta. Lo que si hacemos, es tomar buena nota de todo lo que ayer se
dijo. Tiempo habrá de verificar el grado de cumplimiento de tanta
promesa. Y como no somos partidarios del "cuanto peor mejor", ojalá todo
este despliegue "institucional" haya servido para algo. Que buena falta
nos hace.
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