|
|
"HAREMOS MÁS"
Quizá con tu voto lo
hayas hecho posible. Quince meses después ya puedes hacer un primer
balance sobre su utilidad.
21/09/2008
Han transcurrido casi quince
meses desde que el nuevo Equipo de Gobierno del Ayuntamiento de
Villablino tomó posesión, dejando atrás - o eso creíamos - un largo y
nefasto período de Gobierno de IU. Cuya gestión no sólo ha sido puesta
en entredicho por la mayoría de ciudadanos, sino que el Tribunal de
Cuentas aún hoy día sigue liado con unas cuentas que no cuadran y varios
funcionarios y responsables políticos, han tenido que depositar una
fianza de su propio peculio, para hacer frente a las posibles
responsabilidades que de su actuación pudieran derivarse. O sea, un
desastre.
Pues bien, todo sigue igual. Los nuevos gestores si por
algo se han caracterizado en lo que llevamos de mandato, es por el
continuismo de la política anterior. El ayuntamiento sigue siendo un
coto cerrado, antes de IU y ahora del PSOE. Si antes no se aprobaban los
presupuestos, ahora tampoco (los últimos datan del año 2002). Con Murias
los plenos ordinarios se celebraban de pascuas a ramos y con Ana Luisa
Durán lo mismo. De ese modo se evita que la oposición fiscalice la
inexistente gestión que se está haciendo. El último celebrado - y porque
no hubo más remedio - también fue extraordinario y sirvió para
implementar la partida dedicaba a satisfacer los gastos de productividad
de la plantilla de personal. Es decir, el pago arbitrario de los
servicios prestados. Y mientras tanto todo sigue igual. El municipio en
su conjunto está hecho una cochambre, pero como los lacianiegos ya están
acostumbrados, quizá por eso sólo los que nos visitan se percatan de la
desidia y así lo manifiestan.
Mucho tendrán que cambiar las cosas para evitar que el
"haremos más" no se convierta en el timo de la estampita. Desde
luego, al paso que vamos, todo hace presagiar que Laciana se aleja cada
vez más de esa recuperación que prometía la candidata socialista.
Seguimos perdiendo población, cada vez se cuelgan más carteles de se
vende y la matrícula de los centros escolares está en caída libre. Eso
sí, la política de propaganda sigue funcionando a tope. Murias nos
vendía centrales de biomasa y piscifactorías cada dos por tres y
Durán
nos lleva vendiendo el parador desde hace más de cinco años. Y no
digamos ya esa autovía irrenunciable que iba a cambiar el rumbo de la
historia lacianega. Lo malo no es que los políticos, en el transcurso de
una campaña electoral digan tantas majaderías, es aún peor que los
ciudadanos se las crean. Y más insoportable resulta aún oír a muchos
quejarse después. Quien hubiera tenido interés, pese a las trabas, podía
tener conocimiento de la situación de su Ayuntamiento. ¿O acaso no se
sabía que la situación económica era desesperada? ¿Por qué entonces se
ha votado a quienes ocultaron esa realidad? Lo dicho, muchos de los que
ahora protestan no tienen derecho a quejarse. Con su voto se está "haciendo
más", pero de lo mismo.
Inicio
|