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Una estampa para la historia. Palabra
de Guillermo Murias
Se acabó la pesadilla, mañana los operarios de
Victorino Alonso comenzarán a desmontar todos estos mastodontes
mecánicos que, durante más de una década, han cambiado la fisonomía de
nuestras montañas. Lo ha prometido el alcalde y ninguno de sus súbditos
debe dudar. Salvo Los Verdes, claro está. Pero sabido es, que los del
girasol sólo se dedican a crear alarma social.
En el ayuntamiento de Villablino la Ley se cumple a
rajatabla. Ni un solo quiebro desde que llegó el hombre del " otro
talante". Eso era antes. En los tiempos de la lluvia ácida de los
Fernández. Desde que el sabio pueblo los echó, Laciana es una balsa de
aceite. Fíjense que sólo en El Feixolín y en Fonfría, se han vertido
unas 2.000 toneladas. Eso sí, usadas. Pero aceite al fin y al cabo. Y
eso de que contaminan los acuíferos y que pueden provocar cáncer, son
habladurías de gentes indocumentadas como Los Verdes.
A nuestro gran alcalde - en el sentido propio y en el
figurado - hemos de reconocerle su gran talento. De un plumazo ha dejado
a Los Verdes sin discurso. Mañana, cuando se cierre El Feixolín, Los
Verdes ya no tendrán nada que hacer. Porque excepto las explotaciones a
cielo abierto, el medio ambiente en Laciana está ejemplarmente cuidado.
Las aguas de los ríos son cristalinas. Las residuales se depuran
magníficamente. El tratamiento de los lodos se lleva a cabo con los
últimos adelantos de la tecnología más sofisticada. La basura, salvo en
lo contenedores, no se ve por ninguna parte. Y la planta de
transferencia dicen que está entre las más modernas de Europa.
Naturalmente, también somos un modelo en materia de reciclaje. Por
ejemplo, los viejos somieres recobran una nueva vida como cierres de
fincas. Y estéticamente tampoco están nada mal. Arte modero en estado
puro.
En fin, hoy es la última vez que interpretamos el estribillo del cierre
de El Feixolín, puesto que mañana se clausura definitivamente. La
restauración vendrá inmediatamente después. Palabra de Guillermo
Murias. ¡Viva el alcalde y todos sus cómplices! Como diría el
malogrado Bartolo.
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