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LA INERCIA MUNICIPAL
Llama poderosamente la atención la
inercia de este Ayuntamiento. En el que hasta las cosas de sentido común
acaban convirtiéndose en un problema sin solución. La situación comienza
a ser ya desesperante.
12/01/2009

Este
invierno, ciertamente excepcional, está significando para la Estación de
Esquí de Leitariegos una oportunidad de promoción también excepcional.
La afluencia de público está batiendo todos los registros. Gran parte de
esos visitantes proceden de zonas limítrofes y accedan por donde accedan
a Villablino, lo primero que tienen que hacer es detenerse y preguntar
por el itinerario que les conduzca hasta la Estación de Leitariegos. Ni
un solo indicador desde León o Ponferrada. Ni tampoco en ningún núcleo
urbano del municipio.
Quienes acceden por la carretera de
Ponferrada a La Espina, al llegar a Villablino se encuentran con un gran
panel que les indica que a la derecha está Villablino, a la izquierda el
cementerio y de frente Caboalles. Con esas indicaciones tienen que
arreglárselas como puedan.
Pasada la rotonda y si finalmente optan por
seguir en dirección hacia Caboalles, lo único que encontrarán será otro
indicador que no les aportará nuevos datos sobre Leitariegos. Si el
conductor es perspicaz intuirá que hay más de un Caboalles, puesto que
el indicador aparece Caboalles de Abajo. Eso sí, sabrá que hay un
mercado de ganados y un Centro del Urogallo a 6 km.

Si finalmente logra llegar a Caboalles de Abajo, de
nuevo se enfrentará a otro conflicto cognitivo que tendrá que resolver,
bien intuitivamente o con la ayuda de algún amable viandante. Porque el
indicador situado a la altura del puente sólo le indica que si toma la
dirección de la izquierda llegará a Caboalles de Arriba y que en esa
misma dirección está el Centro del Urogallo. De la Estación de Esquí ni
rastro.
Pues bien, esta es la manera que tienen nuestras
autoridades locales de promocionar una actividad, que según ellas, es de
vital importancia para el futuro de la comarca. Convendrán con nosotros
que cuando menos es curiosa. Porque para colocar una señalización
medianamente decente, lo único que se requiere es algo de sentido común,
un mínimo de imaginación y escasos recursos económicos. Pero a tenor de
la realidad que cualquier visitante puede constatar, puede deducir que
todos estos ingredientes escasean en este Ayuntamiento. Tan locuaces
como son algunos de nuestros políticos, que casi a diario nos cuentan
poco menos que han inventado el agua caliente y sin embargo, que poco
celo ponen en cuidar aspectos tan nimios como estos. Desde hace años los
políticos de la zona están instalados en la inercia. Una rutina y una
desidia que ya empiezan a ser desesperantes. Prácticamente nada funciona
y les da igual. Les importa un bledo la opinión que de esta tierra se
puedan llevar quienes nos visitan. E incluso que vuelvan a visitarnos.
No, no es una exageración, en pocos lugares del mundo civilizado se
habrá dado cita tanta incompetencia. Pues no olvidemos, que entre las
innumerables y rimbombantes áreas de competencia municipal, existe una
relacionada con el turismo. Y al frente está a un concejal que se
prodiga en declaraciones sobre los múltiples proyectos que tiene en su
cabeza, para hacer de Laciana un referente en esta materia. Que se deje
ya de tanta promoción personal y que se dedique algo más a todas estas
menudencias domésticas. Por las que a la postre todos los lacianiegos le
están pagando el sueldo que mensualmente percibe. A ver si con un poco
de suerte los esquiadores la próxima temporada no tienen que enfrentarse
a todos estos conflictos cognitivos. Dicho coloquialmente, a ver si
dejan de hacerse la picha un lío antes de poder calzarse los
esquíes..
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