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El
próximo 27 de mayo, los lacianiegos elegiremos un nuevo Equipo de
Gobierno Municipal. En él recaerá la responsabilidad de gestionar
durante los próximos cuatro años el ayuntamiento de Villablino. Un
ayuntamiento en situación de bancarrota, pues es público y notorio que
ostentamos el triste record de ser el más endeudado de la Comunidad
Autónoma de Castilla y León y el quinto del país. Nuestra deuda ronda
los 3.000 millones de las antiguas pesetas, si bien es cierto que nadie
está en condiciones de cuantificar el importe real, debido al
desbarajuste que ha presidido desde hace años la gestión del
consistorio. Y así lo afirma el Tribunal de Cuentas en su informe.
Naturalmente, a una situación de esta naturaleza no se
llega de la noche a la mañana. Es el fruto de una continuada y
desastrosa gestión, que comienza a gestarse en el año 1987, con la
llegada del PSOE al poder, y que IU se mostrará incapaz de corregir a lo
largo de sus diez años al frente del Gobierno Municipal. Incluso hemos
de subrayar que la situación ha seguido empeorando.
Ante un balance tan negativo, es evidente que no cabe
esperar ningún milagro en el futuro. Estos gestores han demostrado
sobradamente que no han estado a la altura de lo que de ellos se podía
esperar. Pues han dispuesto de un período lo suficientemente importante,
como para que pudieran acreditar sus competencias.
Hoy, sin embargo, nos encontramos con un alcalde que está
siendo investigado por posibles delitos contables y que reconoce, que
sin ayuda externa es incapaz de enderezar la situación financiera del
ayuntamiento. De ahí que haya solicitado el asesoramiento y los
servicios de la Diputación Provincial y de la Universidad de León. Es
decir, que necesita que le señalen una hoja de ruta para arreglar su
propio desaguisado.
En estas circunstancias es difícil imaginar que alguien
se atreva aún a solicitar la confianza de los ciudadanos para seguir en
el cargo. Sin embargo, Guillermo Murias exhibe sin rubor ese
atrevimiento. ¿Acaso quiere convencernos a estas alturas de que será
capaz en el futuro de hacer lo que no hizo durante 10 años?
Los Verdes tenemos el pleno convencimiento, porque los
hechos así lo demuestran, de que la continuidad del actual alcalde al
frente del ayuntamiento, sería una catástrofe. Un lujo que Laciana ya no
se puede permitir ni un minuto más.
Durante sus 10 años de mandato, 3.744 ciudadanos han
abandonado este Valle. Casi un 25% de su población. MSP ha prescindido
del 75% de sus efectivos durante ese mismo período. Y lo que es peor,
nuestro patrimonio natural ha sufrido el mayor destrozo de toda su
historia.
Sólo por este desolador panorama, IU no puede ser
acreedora de la confianza de los lacianiegos. Salvo, claro está, de
aquellos que han resultado beneficiados. Como por ejemplo, quienes han
obtenido un puesto de trabajo en el ayuntamiento. Aunque para ello se
haya vulnerado el principio de igualdad de oportunidades, como bien se
señala en el Informe del Tribunal de Cuentas. O aquellos, a los que se
les ha permitido realizar construcciones ilegales, por infringir el Plan
General de Ordenación Urbana. Y son numerosos los casos. O el propio
Victorino Alonso. A quien se le ha permitido explotar ilegalmente a
cielo abierto durante una década. Todos éstos, sí tienen motivos para
seguir apoyando a su benefactor, pero la inmensa mayoría de lacianiegos
no.
De modo que en sus manos está el poner fin a uno
de los períodos más nefastos de nuestro municipalismo democrático.
En el que el oscurantismo ha sido igualmente una constante. Durante 10
años Guillermo Murias no ha publicado ni un solo balance de su
gestión. Ningún ciudadano ha podido fiscalizar las cuentas de su
ayuntamiento. También se ha visto privado de información en todos los
órdenes. Sin embargo, ese derecho lo tiene reconocido por Ley.
¿Y qué decir de un ayuntamiento que lleva 6 años sin
aprobar sus presupuestos? ¿Es un síntoma de buena gestión? ¿Es normal
que a un ayuntamiento le corten el suministro eléctrico por falta de
pago? ¿Es normal que un taller le retenga los vehículos por lo mismo?
¿Es normal que los trabajadores no perciban sus emolumentos en los
plazos estipulados? Pues claro que todo esto es anormal. Pero hoy IU
comparece ante los ciudadanos como si todo no obedeciera a la
realidad. Una y otra vez se nos cuenta que todo es fruto de una campaña
mediática de acoso y derribo contra el alcalde.
Nada de eso, la realidad es la que es y el desbarajuste
es incuestionable. Y si estuviéramos en presencia de políticos serios y
responsables, Laciana no estaría permanentemente en candelero por lo
malo. Cada vez que los medios de comunicación mencionan a este Valle, es
para poner en evidencia lo mal que se están haciendo las cosas. Pues el
27 de mayo tendremos la ocasión de cambiar. Pero para ello tendremos que
acudir a las urnas como ciudadanos responsable e informados. Dispuestos
a ejercer nuestros derechos y también asumiendo nuestros deberes. Esa es
la gran responsabilidad que todos tenemos el 27 de mayo.
Mañana, "PSOE y el 27 de mayo"
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