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IU-LOS VERDES & JAVIER RUBIO
En el último pleno de la
corporación el concejal de IU, Javier Rubio, sorprendió a propios y
extraños refrendando con su voto la gestión del concejal de medio
ambiente, Manuel Castro. Con su guinda ecológica, el concejal colocó a
sus compañeros de grupo al borde del ridículo.
26/03/2009
Javier Rubio ha sido y sigue siendo uno de
los elementos que más insidia y beligerancia dístila contra Los
Verdes de Europa. Y en su particular y personal cruzada para
desacreditarnos, no ha dudado en recurrir al embuste y hasta ha echado
mano de la calumnia y de la injuria. Eso sí, actuando como suelen actuar
los cobardes. Por la espalda, con alevosía, nocturnidad y sirviéndose de
cualquier mercachifle que se preste a este deleznable juego.
Sin embargo, esos "amigos" de conveniencia que
disparaban los cañones que él cargaba, al final también han acabado
propinándole una puñalada trapera. En público y en privado, no se han
rectado lo más mínimo para involúcralo - con razón o sin ella - en una
supuesta, presunta o posible compra de un concejal de la oposición para
desbaratar una moción de censura. Todo eso Javier lo sabe. Y, además,
nos consta que con gran vehemencia se comprometió a "meterles mano".
Pues bien, el tiempo se ha encargado de poner a cada uno en su sitio.
Don Javier, que nosotros sepamos, no le ha "metido mano" a nadie.
Tampoco nos consta que haya acudido al Juzgado, ni haya puesto el menor
empeño en esclarecer unos hechos que lo sitúan en el epicentro de un
presunto caso de corrupción política.
Sin embargo, sí nos consta que no escatima esfuerzos
ni desaprovecha la menor ocasión para ponernos a escurrir. Y claro, como
ya empezamos a estar algo hartos y para que nadie piense que el que
calla otorga, ahí van algunas puntualizaciones.
En Laciana, IU no es precisamente una formación
política que pueda dar lecciones de nada a nadie. Su conducta de
ejemplar no tiene absolutamente nada. Ahí está el balance de su gestión.
Una deuda colosal, contrataciones de obras, servicios y de personal,
plagadas de irregularidades. Y así está consignado en el Informe del
Tribunal de Cuentas. El favoritismo tampoco ha estado ausente en la
gestión de IU. Y cuando don Javier guste examinamos, una por una, todas
las contrataciones de personal realizadas por su formación. Militantes,
hijos de militantes, novias de hijos de militantes, simpatizantes,
amigos, familiares y un largo suma y sigue. Una vergüenza. De manera que
prudencia. Porque si alguien tiene motivos para estar callado, entre
otros, ese es don Javier Rubio.
Él es también el autor intelectual de esa magnifica
tesis doctoral sobre la fijación de población, que consiste en hacer la
vista gorda sobre las infracciones urbanísticas. Ahí están los
ejemplos de "La Poza" y "La Venta de la Perras". Lo que empezaron siendo
chabolas para "aperos de labranza" hoy son residencias secundarias o
principales, en toda regla. Según el docto edil éste era un método casi
infalible para que los prejubilados y jubilados no abandonaran la
comarca. Con tan certeros análisis no es extraño que Laciana se haya ido
progresivamente a pique.
Pero la guinda de todas las guindas, políticas y
ecológicas, la puso don Javier Rubio en el transcurso de la última
sesión celebrada por el Pleno de la Corporación Municipal. Él fue el
único concejal de la oposición que con su voto refrendó la
"excelente" gestión del concejal de medio ambiente, Manuel Castro.
Eso es lo que se llama tener criterio y sentido de la responsabilidad.
Sus atónitos compañeros de grupo no salían de su asombro. El ridículo
fue total.
Aunque no sea ninguna lumbrera ni haya inventado el
agua caliente, Javier Rubio sabe perfectamente que la gestión municipal
en materia de medio ambiente es una espantosa calamidad . Porque ciego
no es. Y sólo con salir a la calle se percibe el desastre. Entonces,
¿qué significado tiene ese voto de apoyo al concejal de medio ambiente?
Ningún significado. Es fruto del resentimiento más mediocre. Como la
reprobación del concejal la planteaban Los Verdes de Europa, él tenía
que marcar la diferencia votando en contra. En fin, cuando el odio y el
resentimiento presiden los comportamientos políticos, mal negocio. A eso
se le llama sectarismo.
IU hizo todo lo posible y lo imposible para adosar el
marchamo de Los Verdes a sus siglas. En Castilla y León lo logró merced
a un pacto espurio con el "foro de izquierdas" de Salamanca. 27
afiliados en total. Por eso en las papeletas de voto figuraba IU-Los
Verdes , lo que no deja de ser una oportunista y deleznable
impostura. En Laciana es probable que les haya dado resultado. A estas
alturas ya da lo mismo. Hoy todo el mundo sabe quienes somos unos y
otros. Y después de la brillante y estelar intervención de Javier Rubio,
más. Entre él y el concejal de medioambiente se bastan y se sobran para
hacer de Laciana un referente ecológico, provincial, nacional y hasta
mundial. ¡Vaya tropa!
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