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LACIANA FRENTE A LA
CRISIS
12/10/2008
Nadie lo va a tener fácil para
desenvolverse en este escenario de crisis global en el que ya estamos, y
en el que según los expertos más optimistas permaneceremos como mínimo
hasta el primer semestre de 2012. Los más pesimistas ni siquiera se
atreven a adelantar una fecha, pero no descartan que la onda de choque
se haga sentir durante la próxima década. Los políticos dicen que la
situación comenzará a mejorar en el primer trimestre de 2010. Claro que
Zapatero y Solbes también sostenían en marzo de este año que seguiríamos
creciendo más que el resto de los países de la UE. Hoy, sin embargo,
todas las previsiones apuntan a que España será el país en el que los
efectos de la crisis serán los más devastadores. De hecho, ya somos el
país de la zona euro donde más está creciendo el paro. Y según el
Financial Times la situación seguirá empeorando porque nuestra economía
se sustentaba esencialmente en dos pilares, la construcción y el
turismo.
Ese mismo diario, cuya seriedad nadie cuestiona, sostiene que la
vivienda está sobrevalorada, dependiendo de las zonas, entre un 40% y un
60%. Y los especuladores, mal que les pese, tendrán que hacerse a
la idea de que sus bienes no valen lo que ellos dicen. Aún no se ha
pinchado la burbuja inmobiliaria, pero no duden que se pinchará y
entonces ya hablaremos del precio real. Otro dato a tener en cuenta en
nuestro caso, es que las familias españolas son las más endeudadas
de la zona euro.
Con este panorama, cómo afectará la crisis a una comarca como Laciana.
Pues de la peor manera que se pueda imaginar. Si en circunstancias
normales ya no era una zona atractiva para la inversión, en la actual
coyuntura todavía menos. Laciana no se enfrenta sólo a la crisis
económica, se enfrenta también a una crisis ecológica de enormes
proporciones. Europa ya ha dicho que no está dispuesta a seguir
tolerando este desastre por más tiempo. Y si tenemos en cuenta el
paquete de medidas aprobado el pasado martes por la Comisión de Medio
Ambiente del Parlamento Europeo, lo entenderemos mucho mejor. Los
parlamentarios más responsables han dejado claro que el cambio climático
no es una frivolidad. Y que es urgente adoptar medidas para reducir las
emisiones de gases de efecto invernadero. No en vano el aspecto más
discutido en la Comisión, ha sido el de la cuotas de emisión para las
empresas, y muy especialmente para las eléctricas. Hoy mismo nos
enteramos de que Greenpeace acaba de hacer público un informe
demostrando que sólo la central de Compostilla emite más CO2 que dos
millones de vehículos.
Durante años venimos oyendo a los "expertos lacianiegos" que el carbón
tiene un futuro espléndido. Eso sí, sin apoyarse en nada, sólo en lo que
dice Victorino. Por razones obvias es el único que lo debe decir. Él es
el que más provecho sacará mientras haya majaderos que vehiculen su
mensaje.
Lo cierto es que Laciana en el año 1950 tenía 11.628 habitantes y en
2007, 11.168. Ya veremos lo que nos dice el INE para 2008, pero con toda
seguridad que se habrá perdido población. Por eso no se entiende que con
una realidad tan elocuente desde hace años, los responsables políticos y
sindicales de la comarca sigan repitiendo machaconamente el mismo
discurso. En vez de contarnos tantas majaderías deberían facilitarnos la
plantilla real de MSP. Pero no lo harán porque entonces se les caería el
tenderete que tienen montado.
A los cierres de comercio ya anunciados se irán sumando otros, porque la
crisis aquí también golpeará de lo lindo. De la misma manera que se irá
sumado la oferta de venta de viviendas. En parte con motivo de la crisis
actual, pero sobre todo por la falta de políticas de futuro. La
reconversión del sector del carbón está en marcha desde 1989 y en
Villablino es el único sitio en el que nadie de ha dado por aludido. Se
han dilapidado miles de millones que tendrían que haberse destinado a
preparar el futuro. Y no sólo no se ha hecho nada, sino que tenemos un
Ayuntamiento en bancarrota. Y los responsables de este desaguisado aún
sacan pecho. Conocida su acreditada brillantez, seguro que un día de
estos ponen sobre la mesa una propuesta para enfrentarse a la crisis.
Ojalá, pero mucho nos tememos que los tiempos que se avecinan serán aún
mucho peores. Laciana no tiene más herramienta para enfrentarse a esta
crisis que su patrimonio natural. Y cada vez le queda menos por la
irresponsable actuación de sus gestores. Esa es la realidad por más que
algunos se esfuercen en desvirtuarla.
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