|
|
La credibilidad se gana con hechos, no
con campañas de imagen.
La práctica es cada vez más frecuente. El contaminador viste sus ropajes
de mecenas medioambientalista y las instituciones públicas le dan
cobertura, en aras a conseguir fondos para realizar seudo campañas de
"sensibilización ambiental". Todo un sarcasmo. Pero como de lo que
se trata es de cubrir el expediente, todos contentos. Máxime, si hay
foto de por medio.
Naturalmente, que todas las campañas que se hagan sobre la protección
del medioambiente serán pocas. Y más aún en un país como el nuestro. En
el que la cultura medioambiental es muy parecida a la que refleja el
informe PISA sobre la formación de nuestros estudiantes. Es decir, de un
minimalismo alarmante. Pero esas campañas, para que sean objetivas y
eficaces, deben realizarse desde la independencia. Alejadas a años luz
de los lobbys industriales. Que siempre arrimarán el ascua a su sardina.
Las centrales térmicas son una de las principales fuentes de
contaminación atmosférica. Consiguientemente, las empresas propietarias,
no son precisamente las mejor situadas para enseñarnos nuevos
comportamientos medioambientales. Que empiecen por dar ejemplo y luego
hablamos de pedagogía medioambiental. Y en esa misma tesitura está el
Ayuntamiento de Villablino. Que empiecen sus responsables por dar
ejemplo ante la ciudadanía y después nos ponemos todos manos a la obra.
Pero eso ya es harina de otro costal. Porque hemos de convenir, que
después de una década de desastres ecológicos continuados, tiempo han
tenido para actuar responsablemente. Sin embargo, siempre han mirado
para otro lado. Obnubilados por el crecimiento rápido y salvaje para
unos pocos, en detrimento del interés general. Cuando Laciana ya sea
inservible, de nada servirán esas campañas de "sensibilización
ambiental".
Tampoco podemos dejar de lado el incomprensible comportamiento de la
Fundación Oso Pardo. Y muy especialmente, el de su principal
responsable, Guillermo Palomero. Mucho más preocupado por atacar
sin razón alguna a Los Verdes de Europa, que por defender el
hábitat natural del Oso Pardo.
Pues algún día tendría que explicarnos a todos los lacianiegos, las
razones que le han llevado a firmar informes, asegurando que las
explotaciones a cielo abierto no tienen mayor incidencia sobre la
comunidad de plantígrados que vive en esta zona. Si no las explica él,
quizá las expliquemos nosotros llegado el momento. Sobre todo, después
de haber sido víctimas en más de una ocasión de sus infundados ataques,
basados en informaciones y rumores jamás contrastados. Decididamente,
Los Verdes de Europa, no sólo incomodan a Victorino Alonso y
a la oficialidad institucional, sino que nuestra presencia en Laciana
parece contrariar también a más de un gerente de tenderete
ecológico.

La educación ambiental en los centros escolares, debe ser impartida por
el profesorado. Y, además, tiene que ser una asignatura importante. Eso es lo
que venimos reclamando los diversos colectivos ecologistas de este país
desde hace años. Sí, que la educación ambiental forme parte del programa
formativo de nuestros estudiantes. Sin sesgos políticos ni economicistas
y alejada de los lobbys industriales. Tal y como se está
impartiendo esta formación en otros países de nuestro entorno.
Desde luego y con todos los respetos, lo que están haciendo, aunque sea
con la mejor voluntad, Unión Fenosa y la FOP con la colaboración
- entre otros - del Ayuntamiento de Villablino, no cubre en modo alguno
el vacío educativo existente en materia medioambiental, ni en Laciana ni
rn los
municipios colindantes. Además, en el
caso que nos ocupa, existen demasiadas pruebas que nos hacen dudar sobre
la objetividad de estas seudo campañas de "sensibilización ambiental".
(Foto Diario de León)
Inicio
|