|
|
En Laciana, además de la Carta Puebla
y el Pachxuezu, también tenemos otras muchas singularidades. Como por
ejemplo, el "cancillo-somier" o el cierre ecológico de alambre de
pinchos.

En la imagen de la izquierda, el
cierre de la senda verde en Laciana. En la de la derecha, un camino
rural del concejo de Teverga

Un viejo somier en Laciana y un cierre
tradicional en Teverga
Se dice - en la mayoría de los casos erróneamente - que
todas las comparaciones son odiosas. Pues bien, transgrediendo esa
absurda norma, hoy nos tomamos la licencia de comparar un par de
detalles, entre lo que hacemos aquí y lo que hacen justo al lado. En la
vecina Asturias. Y para mayor precisión, en el concejo de Terverga.
En las imágenes de la izquierda, dos singularidades
modernistas muy nuestras. El viejo somier como cancillo y el alambre de
pinchos como cierre. Todo muy noble, estético y ecológico. Un atractivo
para el visitante. No en vano somos Reserva de la Biosfera. Y así nos lo
recordó recientemente el Ministro Joan Clos, por si algún lacianiego aún
no se había enterado. En las imágenes de la derecha, el subdesarrollo.
Lo tradicional y el inmovilismo. Los cierres de toda la vida y la
armonía con el entorno natural. Justo lo que en Laciana nos esforzamos
por desterrar, para que los visitantes no tengan la menor duda sobre
nuestro desarrollo. Sostenible, naturalmente. Que también en eso somos
ejemplares.
La senda verde, que nuestros políticos venden como modelo
de recuperación ambiental, constituye un ejemplo muy ilustrativo, en
materia de criterio paisajístico. Hormigón, carriles, traviesas, alambre
de pinchos, somieres, plásticos y otros materiales de igual nobleza, se
integran en el paisaje con una envidiable y ejemplar armonía. ¿O no?
Nuestros vecinos asturianos no saben lo que se pierden no copiando
nuestro modelo. Su Paraíso Natural al lado del nuestro no resiste la
comparación. Pero ya dicen los puristas que todas las comparaciones son
odiosas. Dejémoslo, pues, ahí.
Aún así, entre lo que se hace en Terverga y lo que no se
hace en Laciana, la elección no ofrece la menor duda. ¿O sí?
Inicio
|