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No sólo el inefable
Marcelino ha tenido una parte muy activa en el emponzoñamiento de
esta campaña electoral. Otro sujeto como Luís Álvarez Pérez (el
pelas) tampoco ha escatimado esfuerzos para desprestigiar a Los
Verdes de Europa.
Este individuo afirmó ante testigos que nuestro candidato
a la Alcaldía había sido visto en dos ocasiones - por lo menos -
entrando y saliendo de las oficinas de MSP. Lo que constituye una
calumnia de la más baja estofa y demuestra la catadura moral de su
autor. Pero no se ha quedado ahí este singular ecologista. También ha
calumniado y difamado al más puro estilo de Salsa Rosa.
Hoy tiene que estar aún mucho más frustrado que de
costumbre, porque sus amigos tienen que abandonar el poder municipal.
Atrás se quedan todas esas promesas que seguramente le habían hecho.
Ahora tiene que enfrentarse a sus compañeros de Filón Verde, a
quienes les debe una explicación. Claro que todos tienen muy clara su
actuación. Por el bien de esta asociación y si tuviera un mínimo de
dignidad, lo que tendría que hacer es marcharse. Su presencia es un
lastre. Varios de sus miembros ya nos han adelantado que mientras este
sujeto siga ahí no volverán a pagar una cuota. De manera que no somos
Los Verdes de Europa los únicos que nos hemos dado cuenta de su
incalificable actuación.
Mención especial merece su "ingeniosa" idea de la porra
electoral. Al igual que Marcelino con esta chabacana actitud han
demostrado su nivel intelectual y el grado de civismo democrático que
ambos tienen. También cabe recordar su "objetiva e imparcial"
intervención en la supuesta ilegal radio local. Sin avisar previamente a
sus compañeros dio lectura del programa de medio ambiente de IU. Su
vanidad lo ha delatado.
En otra ocasión y también a través de los mismos
micrófonos, se permitió el lujo de enjuiciar actuaciones de las que ni
siquiera había sido testigo, con el claro propósito de desprestigiar a
Los Verdes de Europa. Lo que le valió alguna que otra
reprimenda de sus compañeros de Filón Verde. Pero el daño ya
estaba hecho y ese era el objetivo.
Por culpa de frustrados personajes de esta estirpe
Laciana está como está. Este ecologista tan singular, era de los que en
1985 apoyaba la explotación a cielo abierto de Leitariegos. Ahora en
cambio es de los que mueve desde la sombra las alegaciones en contra de
la Estación Invernal. Luís Álvarez Pérez siempre ha sido muy
valiente y muy firme en sus convicciones. Es indudablemente uno de los
intelectuales a tener en cuenta en Laciana. Aún así es un sujeto
despreciable, como todos los calumniadores. El pelas seguirá siendo el
pelas aunque disfrace su frustración de color verde. Pobrecillo, para él
tiene bastante.
Continuará....
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