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15.000 EUROS DE MULTA
La empresa de Victorino Alonso sancionada por la Confederación
Hidrográfica del Miño-Sil como consecuencia de nuestra denuncia


Dossier
Desastre ecológico
Denuncia
MULTA
Seguro que para algunos es una victoria
pírrica. Aun así, ésta es la segunda ocasión en que
logramos que el contaminador sea sancionado. Y, además, con una cantidad
nada desdeñable. 15.000 euros de multa y 1.028,51 de
indemnización por los daños producidos en el dominio hidráulico. Esa
es la cuantía que le ha impuesto la Confederación Hidrográfica del Miño-Sil
a Coto Minero del Cantábrico, propiedad del empresario Victorino
Alonso, como consecuencia de la denuncia de Los Verdes de Europa en
Laciana, por contaminación de las aguas del arroyo de "las tres canales"
de Caboalles de Abajo.
Por cierto, ¿cuántas denuncias por hechos de
similar naturaleza han presentado el resto de las formaciones políticas
que tanto quieren a Laciana? Como así reza en sus respectivas ofertas
electorales. ¿Cuántas denuncias han formulado nuestros eficientes
y costosos servicios de Policía Municipal? Algunos deberían avergonzarse por sus
incalificables conductas. Claro que para actuar con libertad primero hay
que ser libre. Y en Laciana, de esa condición pueden presumir muy pocos.
El que no le debe un favor a Victorino se lo debe a Ana Luisa y sino a
algún sindicalista de medio pelo. Caciquismo como en los infaustos
tiempos pasados.
Esta nueva sanción, es en primer
término, un premio a la tenacidad y la coherencia. En esa especie de
lucha, entre el pote de hierro y el pote de barro, en esta ocasión han
cambiado las tornas. Y en segundo término, es una
demostración de que se le pueden parar los pies al arrogante y poderoso
infractor-contaminador.
No se pierdan tampoco las alegaciones
presentadas por un tal José Tascón González. Merece la pena
tomarse unos instantes y
leerlas
con tranquilidad.
Son de un simplismo espeluznante. Están tan acostumbrados a tratar
arrogantemente a todo hijo de vecino en la zona, que se creen que todo
el monte es orégano. Lo cierto es que en esta ocasión han pinchado en
hueso. Bien es cierto que era muy difícil negar la evidencia. Ahí
estaban nuestras fotografías para que no se pudiera escamotear el
desastre. Y, además, la analítica realizada no
ofrece duda ninguna, "aguas contaminadas por manganeso y otras
materias en suspensión". No se olvide nadie de que en los
montes de Laciana se han vertido más de 2.000 toneladas de aceites
usados. Y tarde o temprano se pagarán los consecuencias. Si no se están
pagando ya.
Poco a poco, quizá muchos acaben entendiendo
las razones por la cuales la alcaldesa muestra tanto recelo para que se
realicen los análisis químicos de las aguas del municipio. Aún así,
vamos a seguir tenazmente insistiendo y si no lo conseguimos, le
pediremos amparo a la Justicia, puesto que se empeñan en judicializarlo
todo. ¿Por qué será? Seguro que tienes la respuesta. Nosotros también.
Quien paga manda.
El
esperpento carbonífero y leonés
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