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El Comité de Peticiones del Parlamento Europeo
no sólo no cierra el asunto de las explotaciones a cielo abierto de
Laciana, sino que se muestra muy crítico con la actitud de la Comisión
Europea y pide la comparecencia del comisario Dimas.
Aclaraciones
necesarias
En primer término, hemos de subrayar que el pasado día 24, sólo el
concejal del grupo Verde en el Ayuntamiento de Villablino, Manuel E.
Rodríguez Barrero, intervino como peticionario ante el Comité de
Peticiones del Parlamento Europeo, contrariamente a lo publicado por
algún medio de comunicación provincial, que erróneamente atribuyó dicha
intervención a José Francisco Fernández Gatón, en representación de la
Plataforma Filón Verde.
Es cierto que Fernández Gatón tenía presentada y admitida a trámite una
petición sobre el mismo tema (0371/2006), pero es rigurosamente falso
que haya comparecido ante el Comité de Peticiones en la sesión que se
celebró en Bruselas el 24 de junio. Ese día, la única petición que se
debatió fue la 0175/2007 presentada por el representante de Los Verdes
en el Ayuntamiento de Villablino.
También hemos de significar que, contrariamente a lo anunciado por la
alcaldesa de Villablino en sucesivas ruedas de prensa, ni ella ni
ningún otro representante del Ayuntamiento de Villablino acudió a
Bruselas. De manera que ya está bien de intoxicación. Esta es la
realidad.
Desarrollo de la sesión del Comité de Peticiones
Aplicando el dicho de que "una imagen vale más que mil palabras",
iniciamos nuestra exposición con una proyección de imágenes sobre el
impacto y las afecciones al medio ambiente que estas explotaciones están
ocasionado en Laciana.
Proyección 1 -
Proyección 2
La estupefacción entre los miembros del Comité y del público asistente
fue la tónica general. Todos ellos hicieron mención en sus respectivas
intervenciones. Incluso la representante del grupo socialista Iratxe
García, pero ésta para intentar minimizar su efecto insinuado que las
imágenes podían estar trucadas, lo que provocó cierta hilaridad.
Finalizada la proyección hemos expuesto cronológica y detalladamente
todo el proceso desde su inicio, dejando en evidencia las múltiples
irregularidades y falsedades cometidas por el empresario Victorino
Alonso y las diversas administraciones españolas con competencia en la
materia. Sin dejar al margen, claro está, a la propia Comisión Europea
que desde el año 2001 tiene abierto un expediente sobre este asunto y
que como se recordará, emitió un Dictamen Motivado a finales del 2004
sin que desde entonces haya vuelto a mover un solo papel. Este extremo
le valdrá duras críticas por parte de los miembros del Comité de
Peticiones al alto funcionario español y responsable de medio ambiente
de la CE, Julio García Burgués. El mismo que el pasado 20 de mayo visitó
Laciana y que compartiría mesa y mantel con Victorino Alonso, Ana Luisa
Durán y miembros de la Junta de Castilla y León. Pero de este asunto
hablaremos más adelante.
Intervenciones de los miembros del Comité de Peticiones
Finalizada nuestra intervención como peticionarios, tomó la palabra
el eurodiputado del Grupo Verde, David Hammerstein, bien conocedor del
tema por haber visitado la explotación de El Feixolín en tres ocasiones.
Su intervención fue demoledora y dejó en evidencia la labor de la
Comisión. Además de subrayar que lo que está ocurriendo en esta zona de
Castilla y León, es sin duda, "el atentado ambiental más grande contra
la montaña en la UE". Dejó igualmente claro que estas
explotaciones no "son rentables y sólo se mantienen por las suculentas
subvenciones que recibe el empresario". También demostró que es
rigurosamente falso que "sean generadoras de empleo" y puso sobre la
mesas los efectivos que emplean.
Igual de contundente y crítico con el trabajo de la Comisión se mostró
el ex ministro de medio ambiente de Inglaterra. Quien en sus dos
intervenciones mostró su estupefacción e incredulidad por las imágenes
que acababa de ver. Le resultó incomprensible que actuaciones de esta
naturaleza se pudieren están dando en un país desarrollado y miembro de
la UE y exigió la adopción de medidas contundentes para poner fin a este
desastre ecológico y medio ambiental. Y para ello entendía que el
comisario de medio ambiente, el Sr. Dimas debía comparecer ante el
Comité de Peticiones y facilitar una explicación.
La eurodiputada Magrete Auken que recientemente visitó Laciana fue aún
más contundente y expresó su profundo malestar por la desidia de las
autoridades españolas ante agresiones a la naturaleza de esta
envergadura. Y apostilló "ya empiezo a estar harta del club español y
sus desmanes y falta de sensibilidad por todo lo relacionado con el
medio ambiente". Y tiene toda la razón, puesto que España está siendo el
país en el que sus ciudadanos más denuncias formulan por estos temas
ante el Comité de Peticiones.
Por su parte, la eurodiputada del grupo popular, Cristina Gutiérrez,
consideró que estas explotaciones están violando varias directivas
europeas y expresó su sorpresa por el hecho de que la Comisión no haya
llevado este asunto ante el Tribunal de la Comunidad Europea. Máxime,
cuando ha llevado otros de mucha menor enjundia. Poniendo de este modo
en entredicho la imparcialidad de la CE. E insinuando abiertamente que
las posibles presiones políticas podían ser la causa.
Sólo la eurodiputada socialista, Iratxe García alzó su voz con
vehemencia para negar la evidencia. En una intervención agresiva,
comenzó insinuando que las imágenes que se habían proyectado podían
haber sufrido alguna alteración. Si se hubiera tomado la molestia de
visitar Laciana en vez de tocar de oído se hubiera ahorrado el ridículo.
Pero no se quedó ahí. Afirmó que la naturaleza ya se había recuperado
plenamente de las afecciones causadas por las primeras explotaciones a
cielo abierto en la zona. Suponemos que se refería a Leitariegos. Que
visiblemente tampoco conoce. De lo contrario no hubiera aseverado tamaña
barbaridad. Tampoco dudó en aseverar que estas explotaciones eran el
principal motor de desarrollo económico de la comarca. Ignorando, claro
está, que sectores como el funcionarial, el autónomo o prejubilados y
pensionistas ya son mucho más numerosos que el de la minería. E
instalada ya en el exabrupto no dudo en afirmar que estas explotaciones
han de ser declaradas de "interés público". En resumen, que la
eurodiputada socialista se limitó a repetir como un papagayo las notas
que le habían enviado desde Laciana y de las que nadie se creyó ni media
palabra. Ni siquiera ella misma, que abandonó la sesión visiblemente
contrariada, por el desarrollo del debate.
Comentarios de la Comisión Europea
En representación de la Comisión le tocó el difícil papel de
explicar lo inexplicable al alto funcionario español Julio García
Burgués, quien no tuvo más remedio que reconocer que en la tramitación
de este expediente se podrían haber cometido "ciertas negligencias".
Acosado por las preguntas de los miembros del Comité de Peticiones acabó
reconociendo que se instruye la queja 2001/4194 por posible mala
aplicación del Derecho comunitario en materia de medio ambiente, con
arreglo a la Directiva 85/337 CEE del Consejo relativa a la evaluación
de las repercusiones de determinados proyectos públicos y privados sobre
el medio ambiente, modificada por la Directiva 97/11/CE y por la
Directiva 2003/35/CE, y a las impuestas por la Directiva 92/43/CEE
relativa a la conservación de los hábitats naturales y de fauna y flora
silvestres.
En claro, no tuvo más remedio que reconocer que estas explotaciones
están causando posibles afecciones y fragmentación de los hábitats
naturales de especies en vía de extinción como el Oso Pardo y el
Urogallo Cantábrico.
Conclusiones
El Comité de Peticiones no sólo no cerró el caso tal y como
pretendió la eurodiputada socialista, sino que emplazó a la Comisión
Europea y al comisario Dimas para que faciliten una explicación sobre
todo lo sucedido desde que se presentó la primera denuncia en 2001. Se
sugirió igualmente la posible comparecencia del Ministro español de
Industria, para que a su vez facilite las correspondientes explicaciones
sobre la actitud del Gobierno español.
Por nuestra parte calificamos esta comparecencia ante el Comité de
Peticiones como muy importante y positiva. Por primera vez sus miembros
han podido hacerse una idea real de lo que está sucediendo en Laciana. Y
sin prejuzgar de la solución final que la CE dé a este tema, sí se
puede afirmar que a partir de ahora ya no será nada igual. Habrá un
antes y un después. Tanto el Gobierno español, como la Junta de Castilla
y León y el propio Ayuntamiento de Villablino, están bajo vigilancia.
Además de estar también en el punto de mira de la Fiscalía de León. Es
decir, que estamos en presencia de un asunto de gran enjundia y quienes
por acción u omisión tienen responsabilidades directas pueden acabar
teniendo serios problemas. Por nuestra parte vamos a seguir haciendo
todo lo posible para que así sea.
En una próxima entrega les contaremos todos los movimientos y
presiones que han comenzado a darse después de la reunión del Comité de
Peticiones.
Proyección 1
Proyección 2
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