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NUEVO EXPEDIENTE SANCIONADOR
CONTRA MSP
La Confederación
Hidrográfica del Miño-Sil acaba de comunicarnos la incoación de un nuevo
expediente sancionador contra MSP por vertidos de aguas procedentes de
la explotación de Fonfría al arroyo de las "Tres Canales" en la
localidad de Caboalles de Abajo.
22/12/2008
Ésta
es la tercera sanción económica que la Confederación impone por vertidos
de aguas contaminadas a los cauces fluviales en el municipio de
Villablino. Todas ellas como consecuencia de las denuncias formuladas
por Los Verdes de Europa, cuando en realidad esa función de control y
vigilancia la tiene encomendada por ley la Policía Municipal. Que como
es público y notorio, depende directamente de la Alcaldía. Y en este
caso, del concejal de medio ambiente en quien ha delegado esas
funciones.
La primera, le fue impuesta a MSP por
los vertidos procedentes de la explotación de El Feixolín al río de
Orallo. La segunda, al Ayuntamiento de Villablino por verter las aguas
residuales sin depurar al río Sil. Y ésta, de nuevo a MSP por los
vertidos de las aguas de la explotación de Fonfría al río de Caboalles
de Abajo.
A tenor de lo sucedido hasta ahora, es de
preveer que tampoco en esta ocasión habrá ninguna reacción oficial. Esa
viene siendo la norma. Aún falta la primera vez que el concejal de medio
ambiente haya asumido la menor responsabilidad por alguna cuestión
relacionada con su departamento. Eso sí, se siente acosado y perseguido
por Los Verdes de Europa, que al parecer no cuentan ni una sola verdad.
Lo que ocurre es que ante tanta prueba irrefutable esa escapatoria no
tiene la menor credibilidad ante nadie. La ineficacia de esta concejalía
está fuera de toda duda.
¿Cómo justificar que el edil nunca haya hecho la
menor mención a todo el desastre medioambiental que están ocasionando
las explotaciones a cielo abierto? ¿Cómo puede justificar que no haya
dicho ni media palabra sobre las dos sanciones firmes ya impuestas por
la Confederación? ¿Cómo es posible que no haya asumido la menor
responsabilidad por la que ha recaído sobre el propio Ayuntamiento? Y
así podríamos seguir formulando una serie de preguntas, cuyas respuestas
él habría tenido que facilitar si realmente en algún momento hubiera
estado a la altura de las circunstancias. Máxime, ejerciendo una función
remunerada con cargo al erario público ¿Cree honradamente el edil que la
remuneración que percibe está justificada?
En cualquier otro país de nuestro entorno, por mucho
menos, cualquier responsable político ya habría dimitido antes de ser
cesado. Aquí en cambio no pasará nada. El concejal seguirá en su puesto
impávido como si todos estos asuntos nada tuvieran que ver con él. En
fin, en esto ha acabado convirtiéndose la política en este Ayuntamiento. En la remuneración
de la ineficiencia.
Denuncia ante
Confederación
Incoación de expediente
sancionador
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