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Aún no se ha iniciado formalmente
la campaña electoral para las próximas elecciones municipales
y algunos ya están instalados en el día después. Demostrando así, que lo
que menos les importa es Laciana, su futuro y por supuesto los
ciudadanos. De otro modo, toda su atención estaría puesta en la
elaboración de una alternativa sólida y creíble para poner término a la
grave crisis que sufre esta comarca. Empezando, claro está, por la
situación económica del ayuntamiento. Sin embargo, de esa cuestión como
de otras muchas, ni se habla.
Todos, excepto Los Verdes, están esencialmente
preocupados por la aritmética electoral. Es decir, por los apaños,
arreglos y otros trueques que les asegure la permanencia o la llegada al
poder. Dando por hecho que el día 27 de mayo, ninguna formación obtendrá
la mayoría suficiente para formar un Gobierno estable.
Así por ejemplo, el candidato de IU Guillermo Murias,
fiel asimismo y como buen posibilista, ya le ha tirado los tejos a la
socialista Ana Luisa Durán. Le dijo algo así como, hagamos de la
necesidad virtud para protegernos de nuestros enemigos. Es decir, Los
Verdes y el PAL. Unos nos van a fastidiar a nosotros y los otros a
vosotros. Unámonos, pues, ante el peligro y olvidemos el episodio de la
moción de censura. O sea, pelillos a la mar.
Murias, una vez más, se la juega a
su partido. Y muy especialmente a su segundo de abordo y coordinador
comarcal de la formación, Tomás Bejega. Quien asegura en
público y en privado, que su máxima obsesión es evitar el triunfo del
PSOE. Él también está preocupado por el día después, pero sus
interlocutores privilegiados y naturales serían Los Verdes. Al menos eso
es lo que asegura. Y no hay motivos para dudar de su sinceridad. Es más,
si ha aceptado el número dos de la lista de IU, esa puede haber sido la
razón de mayor peso.
Lo que ocurre, es que en IU quien realmente impone su
criterio es siempre el mismo. Tiene más tablas y navega con más destreza
por las procelosas aguas del posibilismo político, como experimentado
sindicalista que es. Tomás Bejega aún sigue atado a ciertos
principios y Guillermo Murias, hace tiempo que largó amarras. Esa
es la diferencia entre uno y otro.
Si las cuentas no les salen - que no les saldrán - será
interesante constatar quien de los dos se lleva el gato al agua. Pero ya
podemos prácticamente asegurar que será el de siempre. Porque también es
el que más se juega a nivel personal. Y sabe que con Los Verdes no hay
posibilidad de trapicheo. Y menos aún con sus asuntos judiciales
pendientes. Al final, Murias ofrecerá su apoyo a quien le
garantice una actitud no beligerante contra su persona. Esa es su única
preocupación. Si fue capaz en el pasado de coaligarse con el PP, en el
futuro lo hará con quien sea. Menos con Los Verdes, claro está, pero
porque nosotros no nos prestaremos jamás a ello.
En cuanto a los dos ex compañeros de militancia en otros
tiempos, la cuestión del día después no supone mayor problema. Ambos se
arrimarán al primero que les ofrezca la oportunidad de tocar poder y les
garantice una nómina. Porque ante todo, su proyecto es vital y no
político. Para ambos, la política es sólo un medio de satisfacer sus
ambiciones personales. Su trayectoria política así lo demuestra. De
hecho, es público y notorio que sus relaciones son excelentes. Y,
además, nos consta que desde hace ya algún tiempo, el grueso de sus
conversaciones versan sobre el día después. Al día de hoy, su alianza ya
está sellada. Claro que Pastor sigue de momento a la intemperie
del PP. No descarten, que después del desaire del MASS, acabe recalando
en el PAL.
Las preocupaciones de Los Verdes caminan por otros
derroteros. Nosotros, lo que demostraremos el día después, es que la
política tiene que volver ser una actividad digna. Y que los políticos
tienen que aceptar el veredicto de los electores. Y si no reciben el
respaldo suficiente para poder desarrollar su proyecto, lo que tienen
que hacer es ir a la oposición y realizar su labor de control. Justo lo
que no ha sabido hacer la oposición actual.
Dicho más claramente y para disipar cualquier duda, Los
Verdes no pactaremos absolutamente con nadie. Nuestro proyecto para
Laciana es absolutamente incompatible con el del resto de las
formaciones políticas que concurren a estas elecciones. Es más, la
mayoría de ellas ni siquiera tienen proyecto. Por eso, quienes apoyen
nuestra candidatura, tienen que saber que su voto no servirá de comodín
para nadie. Ya va siendo hora de plantearse seriamente una higienización
de la vida pública. Y el que lo entienda de manera diferente, que
vote a los mercaderes políticos de siempre. Que en estas elecciones es
el genero que más abunda.
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