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¿PRIMEROS EFECTOS DE LA
CRISIS
O EXCESO DE PROPAGANDA?
Lo único que funciona en el
Ayuntamiento de Villablino es el servicio de propaganda. Lo que ocurre,
es que a fuerza de ser engañosa cada día hay menos compradores y hasta
los más adeptos repliegan velas
20/11/2008
Tan
obsesionados están con los medios de comunicación que no dudan en
provocar la aceleración de los hechos aunque no reposen sobre nada. La
política se ha convertido en un producto de consumo que hay que vender
como sea. Incluso recurriendo a la publicidad engañosa. Una práctica en
la que se está incurriendo con demasiada frecuencia en el Ayuntamiento
de Villablino. Y eso no es bueno, porque acrecienta aún más la
desconfianza de los ciudadanos hacia sus representantes. Y en un país en
el que la clase política es uno de los gremios peor valorados por la
ciudadanía, nuestros próceres deberían hacer prueba de mayor
responsabilidad.
Veamos algunos ejemplos prácticos. Son
incontables las ruedas de prensa que se han convocado para anunciar la
construcción del Parador. El paso del tiempo ha demostrado que todo
estaba cogido con alfileres. Hoy sabemos que no existe consignación para
esta obra en los Presupuestos Generales del Estado para 2009. Y la
alcaldesa podrá enredar el tema lo que quiera, pero la realidad es la
que es y no hay más cera que la que arde. El Parador no se iniciará el
próximo año y en los venideros ya se verá.
Y exactamente lo mismo ocurre con otra obra
cuyo comienzo era inminente. Nos referimos al Cuartel de la Guardia
Civil. Pues bien, todo parece indicar que esta obra se retrasará. Al
parecer, como consecuencia de la crisis. Lo que significa que, o no hay
consignación presupuestaria o ha sido trasvasada para otros menesteres
más urgentes. En cualquier caso, lo único seguro es que no se ha
cumplido lo anunciado a bombo y platilla en reiteradas ocasiones.
El caso del nuevo Juzgado es aún peor. De un
inicio casi inminente hemos pasado al 2012. Pues esa es la fecha que
ahora se baraja. Sea como fuere, lo único cierto es que su inicio no
está previsto a corto plazo, tal y como se había anunciado en más de una
ocasión.
Y estos no son los únicos casos en los que nuestros
políticos han pecado de precipitación. ¿Cuantas veces se nos dijo que la
puesta en funcionamiento de la potabilizadora de Sosas era también
inminente? Ahí está la hemeroteca. Pues bien, tenemos sospechas más que
fundadas para asegurar que su puesta en funcionamiento tendrá que
esperar. Y algo parecido ocurre con ese Museo Minero que el ex ministro
Clos visitó en vísperas electorales y del que a buen seguro se seguirá
hablando. Otro caso parecido como el protagonizado por el ex ministro
Borrell cuando en vísperas electorales visitó Laciana y anunció un
paquete de proyectos, de los cuales ninguno se materializó.
Esta obsesión por la mercadotecnia política parece
ser un mal endémico en este Ayuntamiento. ¿Cuantas veces nos han vendido
la piscifactoría y la central de biomasa? Y al final resulta que
todo era humo. Exactamente lo mismo que esa reindustrialización
que se viene vendiendo desde el año 1987. Desde entonces en las arcas
del Ayuntamientos se han ingresado miles de millones de pesetas y
resulta que somos el municipio más endeudado de Castilla y León. Sin
embargo, falta la primera rueda de prensa para que alguien nos explique
las razones de tanto desastre.
Ahora parece ser que nos disponemos a recortar gastos
de personal. A tenor de lo que conocemos - por la prensa naturalmente -
no es aventurado afirmar que la operación está condenada al fracaso. La
situación económica del Ayuntamiento no admite parches ni
improvisaciones. O se pone en práctica el equilibrio presupuestario o
todo seguirá empeorando. Porque la crisis es real y en este Ayuntamiento
sus efectos serán devastadores. Quizá todo esto sí mereciera una rueda
de prensa, pero como vender la realidad no es políticamente rentable, lo
más probable es que la próxima se dedique a lo de siempre. A vender
humo. Al menos que nos sorprendan comunicándonos que al Ayuntamiento
acaba de llegar una orden de embargo. Que también es posible.
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