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EL
PRINCIPIO DE RESPONSABILIDAD
Lo que está sucediendo en
Laciana revela, ante todo, que estamos en un callejón sin salida. Tanto
desde el punto de vista político como cultural. Llama la atención la
ausencia de principios tan esenciales y necesarios como el de la
responsabilidad. Que ni ejercen los políticos ni la ciudadanía en
general. Y en esas condiciones es imposible salir de ese callejón sin
salida.
26/01/2009
En Laciana
lo que más se echa en falta es la responsabilidad, tanto de las fuerzas
políticas y sociales como de la ciudadanía en general. El principio de
responsabilidad - al margen de las ideologías - tendría que haber
suscitado un rechazo generalizado ante el saqueo a que está siendo
sometida esta comarca desde hace más de una década. La erosión que está
sufriendo el patrimonio natural y las consecuencias que ya está
teniendo sobre los ecosistemas y sobre la población son de una
gravedad extrema. Las futuras generaciones recibirán un legado
envenenado. Ese capital natural que se está destrozando de manera
irreversible, hipoteca las posibilidades de supervivencia de nuestros
descendientes. Y así lo demuestra el economista y padre del
decrecimiento Nicholas Georgescu-Roegen, cuando sostiene que "sólo
una economía que sea capaz de vivir de los intereses de la naturaleza
puede garantizar el futuro del planeta y de sus habitantes".
No es necesario recurrir a ningún experto para
entender algo tan sencillo como que, cuando sólo se recurre al capital -
en este caso la naturaleza - y no se generan ingresos, la quiebra es
inevitable. Las explotaciones de carbón a cielo abierto, hipotecan
definitivamente cualquier posibilidad de desarrollo de la ganadería o
del turismo, por ejemplo. Por eso es inmoral, que las autoridades
locales en sus discursos digan una cosa y con sus actos hagan la
contraria. Con la política actual es falso que el turismo pueda tener el
menor futuro en la zona. Y la poca actividad agroganadera que queda
acabará desapareciendo en un corto espacio de tiempo. Naturalmente, los
que abogan por el modelo económico actual cuestionan estas preediciones,
porque así lo vienen haciendo desde hace más de 20 años, pero la
realidad de los hechos no ha cesado de quitarles la razón. Laciana está
hoy en bastantes peores condiciones de encarar el futuro que lo estaba
antes de que se iniciara la primera explotación a cielo abierto. Y,
además, es innegable que la calidad de vida de los lacianiegos es hoy
mucho peor que lo era hace veinte años.
Se quiera reconocer o no, nuestras aguas padecen los
efectos de la contaminación. Y ésta ya es perceptible en todos los
cauces fluviales. La contaminación atmosférica y acústica son igualmente
incuestionables. Debido al trasiego de camiones cargados de carbón que a
diario transitan por los cascos urbanos del municipio y a ese lavadero
que MSP ha instalado ilegalmente en Villablino, con el beneplácito de un
Gobierno municipal socialista. Nuestros montes están trufados de pistas,
líneas eléctricas, escombreras y edificaciones que antes no
existían. ¿Acaso alguien puede cuestionar que todo eso no ha tenido un
impacto muy negativo para los ecosistemas y para la población? Ya sólo
faltaría que alguien nos dijera que todo este desastre ha mejorado la
calidad de vida de los lacianiegos.
Y aún hay otro aspecto que es todavía más llamativo y
preocupante. Este destrozo del capital naturaleza, está
igualmente afectando a la justicia social. Está poniendo en peligro la
equidad intergeneracional. Y esa es, si cabe, la mayor irresponsabilidad
que están cometiendo políticos y sindicalistas de la zona. Y si la
sociedad lacianiega hiciera prueba de un mínimo sentido de
responsabilidad, es evidente que muchos de ellos no deberían estar donde
están.
Particularmente escandaloso es el caso de IU, que no
ha tenido el menor empacho en hablar de ecología mientras practicaba
políticas que incrementaban los problemas ecológicos. ¿Acaso están
aquejados de esquizofrenia o simplemente no tienen ni la menor idea
sobre ecología? Probablemente lo uno y lo otro. Lo cierto es que, en
Laciana, esta formación ha contribuido como ninguna en la creación
de la cultura de la irresponsabilidad colectiva. Y todavía hoy siguen
siendo los principales responsables de que en este Ayuntamiento no
exista más oposición que la que están haciendo Los Verdes de Europa. Al
final del mandato la alcaldesa debería condecorar a esos cinco
concejales por el extraordinario apoyo que le están brindando.
Naturalmente, cuando se tiene en su haber tanto que ocultar no se puede
ejercer con plena libertad el principio de responsabilidad. Un principio
que se echa en falta y que en buena medida es el principal responsable
de todo lo que esta sucediendo en Laciana.
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