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"DEMOCRACIA PARA EL PUEBLO,
PERO SIN EL PUEBLO"
29/04/2011
D-23
En
las pasadas elecciones municipales Los Verdes de Laciana no hemos pegado
ni un solo cartel y tampoco lo pegaremos en éstas. Entre otras muchas
razones porque a aparte de ensuciar es un gasto innecesario y toda esa
parafernalia cartelera no sirve estrictamente para nada. Salvo para ver
caretos retocados con el fotoshop. En definitiva, que ya
ni los carteles son de fiar. Sólo hay que echar un vistazo a
determinadas fotos para comprobar que a la ciudadanía se le da gato por
liebre.
En un municipio como el de Villablino todo el mundo sabe quien es quien.
Además, en este caso precisamente, las formaciones políticas
deberían dar ejemplo y enviarle a la ciudadanía un mensaje muy claro y
riguroso en lo tocante al tema económico. En un ayuntamiento en
situación de bancarrota financiera, como es nuestro caso, hasta el más
mínimo detalle tiene su importancia.
Naturalmente, no tenemos la pretensión, ni por
supuesto la menor esperanza, de que el resto de los partidos políticos
sigan nuestro ejemplo. Allá ellos. Que cada uno se venda como crea
conveniente. Por nuestra parte seguiremos haciendo lo que hemos venido
haciendo hasta ahora. Otros, por el contrario, como han estado de
vacaciones durante todo el mandato ahora tienen que darse a ver por el
procedimiento que sea. Realmente patético. Para ellos la política de
escaparate.
Los lacianiegos, sean seguidores o detractores de Los
Verdes, saben que esta Web existe desde 2005 y que casi a diario en ella
expresamos nuestra visión sobre la política de nuestro ayuntamiento. En
la sección
Documentos & Archivos está
almacenado todo lo publicado desde el primer día. Y de este trabajo nos
sentimos verdaderamente muy orgullosos, esencialmente porque además de
suministrar información a la ciudadanía también hacemos pedagogía
política. Justo todo lo contrario de lo que hacen los partidos políticos
tradicionales. Democracia para el pueblo, pero sin el pueblo. Ese
ha sido siempre el lema de nuestros gobernantes, por eso los ciudadanos
abominan cada vez más de la clase política.
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