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EXPLOTACIONES A
CIELO ABIERTO
03/06/2010
Cada
vez se habla más del deterioro de la naturaleza y cada vez se hace menos
por evitarlo. Cada vez que se destruye el medio ambiente las
consecuencias son más graves y no importa. El cinismo y la mentira se
han convertido en la ideología del poder. Cada vez observo más como
existe un fanatismo económico, el del dinero que hace de la economía
un fin, enriquecerse justifica los medios.
Recuerdo cuando
Victorino Alonso estuvo delante del juez que solicitaba dar dinero a su
hija después de su separación. Se declaró insolvente. No tenía nada, el
pobre. Ahora juega a retrasar el pago a los obreros, para presionar
sobre las subvenciones estatales. Y los beneficios de sus empresas los
pagamos todos. Ya no crea riqueza, sólo sabe chantajear con los puestos
de trabajo que salen carísimos a la sociedad. Y abarata costes sobre la
base de una de las mayores destrucciones que se conocen a la naturaleza.
La actividad económica no puede, no debe, ampararse nunca en un
ejercicio mafioso.
Incapaz de
argumentar sobre su actividad la empresa minera MSP, indiferente al daño
que hace y obviando las recomendaciones medioambientales, su estrategia
es atacar y denunciar mediante el pago de procesos judiciales, a quienes
critican su actividad. Intenta atemorizar al que hace visible su
atrocidad, hacerle la vida imposible. Poderoso caballero es don dinero,
en lo que se ha convertido este empresario con alma de dinero sin más.
Actúa como una máquina y ya sólo sabe destruir, aniquilar lo que queda
de la naturaleza. No sabe parar. Y queda impune porque las instituciones
no ponen coto ante una voracidad que arrastra a todo lo que toca, como
el rey Midas.
Y cada vez más, no
hay límites. Hace falta que toda la sociedad luche, que diga basta, que
diga no. Cada uno de los vecinos, de los ciudadanos del mundo ha de
plantar cara. Unidos para hacer fuerza a semejante deterioro de la
naturaleza, de la economía, porque lo pagaremos caro en un futuro, pero
en el presente nos hace indignos, cómplices de los destrozos para una
labor innecesaria.
Se descubrió como
este empresario metía en las minas carbón del extranjero barato, para
venderlo como producto nacional estratégico, subvencionado y engañar a
la sociedad y sigue ahí. Todavía ejerce de patrón cacique, de dueño y
poseedor de sus "fincas" y convirtiendo a los obreros en esbirros.
Parece que le retrata el protagonista de la serie "La señora". Y este es
el atraso de nuestra sociedad que no se resolverá hasta que no
desaparezca este tipo de empresarios voraces, insensibles apoyados por
políticos idénticos.
Sólo nos queda
luchar desde la razón, la información y desmontando la mentira que
algunos creen y muchos quieren creer cuando el dinero es la única
verdad. Al final de tanto camino en la democracia los poderes
organizados en torno a las bambalinas de la economía nos convierten en
esclavos, a los que se paga para serlo. Es la explotación de la
conciencia humana y a quien se resiste se le quiere aplastar,
desacreditar, juzgar desde la hipocresía. Otra vez la lucha contra el
poder nos lleva a defender la libertad, porque al fin y al cabo el ser
humano no está en la naturaleza, es naturaleza y cualquier ataque a ésta
nos ataca a cada uno de los seres vivos que formamos parte de ella. La
desigualdad social, la injusticia, todo forma parte de esa destrucción
en la que se unen empresarios sin escrúpulos, políticos legalmente
corruptos. Y enfrente el pueblo unido. Otra vez, otra vez a la calle,
otra vez a defender nuestra identidad, nuestra tierra, nuestra sociedad
y valores democráticos.
Por
una Laciana libre
Ramiro Pinto
www.ramiropinto.es
Ramiro Pinto es un histórico del movimiento
ecologista en España y autor de varios libros y numerosas
publicaciones sobre la Renta Básica.
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