|
A lo largo de sus innumerables ruedas de prensa, el alcalde
Guillermo Murias no ha escatimado esfuerzos ni medios para
persuadir a los lacianiegos de que estaba siendo víctima de una campaña
mediática de acoso y derribo contra su persona, en relación con el
Informe del Tribunal de Cuentas.
Pues bien, el pasado día 12, el Boletín Oficial del
Estado (núm 88) publica la resolución de La Comisión Mixta para las
relaciones con el Tribunal de Cuentas, por la que se insta al Gobierno
para que haga cumplir los 14 puntos que contiene. No estamos, pues, ante
un asunto menor. Sin embargo, en esta ocasión el señor alcalde no
convocó su habitual y electoralista rueda de prensa para informar a la
ciudadanía.
He aquí las conclusiones de la citada resolución.
Instar al Gobierno a que:
1. La corporación municipal elabore los presupuestos
anualmente, dentro de los plazos legalmente establecidos, evitando las
prórrogas de presupuestos de ejercicios anteriores.
Para que los ciudadanos puedan hacerse una idea del desastre que
reina en este ayuntamiento, lo primero que tienen que saber, es que en
el ayuntamiento de Villablino llevan sin aprobarse los presupuestos
desde hace algo más de un lustro. No es desgraciadamente una broma. El ayuntamiento
ha venido funcionando dentro de la más absoluta ilegalidad. ¿Cómo puede
en estas condiciones exigir a los ciudadanos que cumplan con sus
obligaciones ante el consistorio? Un acto de irresponsabilidad de esta
naturaleza es indigno de cualquier representante de la soberanía
popular. IU debe de creer que el ayuntamiento es un anexo del partido.
2. Los presupuestos anuales del Ayuntamiento se
elaboran cumpliendo el objetivo del equilibrio financiero entre gastos e
ingresos.
Si se hubiera respetado este principio, jamás hubiéramos llegado a
la situación de bancarrota actual. Porque en ningún caso se debería
gastar más de lo que se dispone. Así de simple y elemental. Hoy el
ayuntamiento está hipotecado como mínimo para un cuarto de siglo, por
una actuación irresponsable y falta de capacidad de unos gestores
municipales, que aún tienen la osadía de solicitar la confianza de los
ciudadanos para seguir al frente del ayuntamiento.
3. La corporación municipal exija la presentación en
plazo de las cuentas generales del ayuntamiento, para proceder a su
debate, aprobación y rendición dentro de los plazos legalmente
establecidos.
En este punto no sólo es responsable el equipo de gobierno, sino
toda la corporación. Y cabe preguntarse, ¿Dónde ha estado la oposición?
¿Cómo es posible que no haya exigido la presentación y aprobación de las
cuentas generales? Pues sencillamente porque jamás ha ejercido la labor
de fiscalización. En una palabra, porque no ha estado a la altura de las
circunstancias. Consiguientemente, tampoco ahora puede pretender
convencernos de que el lo sucesivo hará lo que no supo o quiso hacer en
el pasado.
4. El Ayuntamiento proceda a efectuar una relación de
puestos de trabajo ajustada a sus necesidades y garantizar que los
procesos de selección para su cobertura, cumplan los principios de
transparencia, igualdad, méritos y capacidad.
Desde 1987, en el ayuntamiento de Villablino la transparencia ha
sido substituida por la opacidad y el favoritismo en materia de
contratación de personal. Ni un sólo proceso de selección ajustado a la
legalidad. Los sucesivos equipos de gobierno han utilizado el dinero
público para colocar a militantes, simpatizantes y amigos del partido de
turno. A muchos de los cuales se les han asignado salarios de escándalo
y sin parangón en municipios de idénticas características. De ahí la
reacción que se produjo al publicar en esta página los salarios de la
plantilla municipal. El poder reacción denunciando al portavoz de Los
Verdes ante la Agencia de Protección de Datos.
Mañana sigue
Página Inicio
|