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5. Los responsables municipales programen las inversiones necesarias
para el municipio de forma que los fondos públicos contribuyan
adecuadamente a su desarrollo, contando con la financiación necesaria
para acometerlas y estableciendo un calendario de ejecución razonable y
adaptado a las circunstancias.
En el ayuntamiento de Villablino ha sido práctica habitual contratar
obras sin disponer de la financiación necesaria. En otros casos, como la
piscifactoría de Caboalles de Arriba, los fondos han sido desviados para
tapar agujeros por aquí y por allá. Lo que explica que la obra haya sido
abandonada desde hace años en su fase de cimentación. Lo que sin
embargo, no le impidió al alcalde vendérnosla en medio centenar de
ocasiones. En cuanto a los plazos de ejecución y costes, el escándalo es
mayúsculo. Varios años de retraso y liquidaciones que nada tienen que
ver con lo presupuestado. Como por ejemplo, el Centro Sociosanitario, el
Polígono Industrial, el Centro del Urogallo etc.
6. En la contratación y adjudicación de obras, se respeten los
principios de publicidad y transparencia establecidos en la normativa
legal aplicable.
En este capítulo, el Tribunal de Cuentas advierte en reiteradas
ocasiones de que en el ayuntamiento esta norma ha sido vulnerada
frecuentemente. Vamos, que las trampas son innumerables. Las
adjudicaciones a dedo han sido la norma general. Al igual que en
el capítulo de contratación de personal, la transparencia e igualdad de
oportunidades han brillado por su ausencia. En IU se inclinan
preferentemente por el amiguismo. Es mucho más rentable en todos los
sentidos.
7. Inste al Ayuntamiento de Villablino a la inmediata adopción de
cuantas medidas sean necesarias para que las cuentas y estados anuales
reflejen fielmente la verdadera situación financiera y patrimonial de la
Entidad Local.
Debido al desbarajuste contable reinante en el ayuntamiento, el
Tribunal de Cuentas reconoce su incapacidad para cuantificar con
exactitud el importe real de la deuda municipal, así como su situación
patrimonial. Por eso, no cabe descartar que la situación sea aún mucho
peor de lo que los más pesimistas imaginan. El ayuntamiento no ha tenido
gestores, sino un grupo de irresponsables chapuceros, que en cualquier
otro país de nuestro entorno serían inhabilitados de por vida para el
desempeño de cargo público.
8. Inste al Ayuntamiento a la inmediata realización de un Plan
Financiero de Saneamiento, comprometiéndose, a ajustar los Presupuestos
que hayan de aprobarse a las medidas recogidas en dicho Plan.
Desde hace varios años se nos viene anunciando que se va a poner en
marcha un Plan de Saneamiento, pero hasta la fecha todo se ha quedado en
anuncios. Sin embargo, lo que sí se ha hecho, es negociar y renegociar
la deuda con Caja España. Ahora, los gestores reconocen su incapacidad
para salir del atolladero y piden ayuda a la Diputación y a la
Universidad de León. ¿Podemos decentemente confiar en unos gestores que
abiertamente reconocen que son incapaces de poner orden en las cuentas
del ayuntamiento?
9. Inste al Ayuntamiento de Villablino a que las funciones de
Secretaría, Intervención y Tesorería sean realizadas, tal y como exige
la Ley, por funcionarios de habilitación nacional. Recabando, si fuera
preciso, el auxilio del Servicio de Asistencia a Municipios de la
Diputación Provincial de León.
El alcalde Guillermo Murias, muy en su estilo, siempre ha
intentado cargar las tintas sobre la falta de medios materiales y
humanos para justificar el desastre contable del ayuntamiento. Sin
embargo, el principal responsable ha sido él. Pues en el hipotético caso
de una falta de cualificación funcionarial, como alcalde y como diputado
provincial que fue, no podía ignorar la existencia del Servicio de
Asistencia a Municipios. Lo que curre, es que no le interesaba recurrir
a él, para de ese modo seguir ocultando el desastre que tenía organizado
en su ayuntamiento, pero al final la cruda realidad ha terminado
emergiendo a la superficie. Cualquier político con un mínimo sentido de
la dignidad y de la ética política, tendría motivos suficientes para
irse a su casa y no intentar seguir perpetuándose en un cargo, para el
que ha demostrado que no está capacitado.
Mañana, tercera y última parte
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