|

No existen adjetivos para calificar lo sucedido este 1 de Mayo de
2007 en Laciana. A juzgar por la actitud de las dos centrales
sindicales mayoritarias, aquí todo es una balsa de aceite. No existe
ninguna justificación para que los "líderes" sindicales movilicen a sus
respectivos afiliados y a la sociedad lacianiega en general, en un día
como hoy. Que duerman tranquilamente la mañana y después disfruten de un
día de asueto. Eso de la Fiesta del Trabajo no va con ellos.
Sí, hasta ese extremo hemos llegado en Laciana. Realmente bochornoso.
Una confirmación más del grado de enfermedad crónica que padece Laciana.
El comportamiento de las fuerzas sindicales nos muestra el
entumecimiento de un mundo laboral, incapaz de reaccionar frente al
avasallamiento, la humillación y el chantaje de un empresario, que hace
y deshace a su antojo. Pues tiene la plena seguridad, de que haga lo que
haga, nadie se va a revelar contra su decisión. Y a tenor de lo que
estamos observando, todo parece indicar que así es.
Con una amenaza de Expediente de Regulación de Empleo, nadie en
su sano juicio puede entender que UGT y CC OO no hayan salido a la calle
este primero de mayo. Aun cuando no existiera la menor amenaza, también
deberían haber salido, pero estando en juego el empleo de 180
trabajadores su actitud es incalificable. Después se irritan esos
dirigentes sindicales cuando alguien los tilda de aristócratas de la
clase obrera. Sólo y exclusivamente pendientes de las garantías
sindicales y de su propio estatus social. Cualquier trabajador de MSP
tiene motivos más que suficientes para avergonzarse de sus
representantes.
Por
la igualdad, empleo de calidad. Así reza en el cartel que UGT y CCOO
han elaborado para conmemorar la fiesta del trabajo este año. En
el caso de Laciana, el texto se ajusta a la realidad que ni pintiparado.
Sólo basta fijarse en la situación laboral de los trabajadores de cielo
abierto. Sin derecho a sindicación, con contratos basura, 55 horas
semanales y salarios de miseria. Y por si todo esto fuera poco, tienen
que soportar diariamente toda suerte de vejaciones por parte de sus
jefecillos. ¿O no, Sr. Santamaría?
Y si hablamos de esos otros trabajadores de las subcontratas, su
situación no es mucho mejor. Realizan las mismas labores que sus
compañeros de MSP, pero sus salarios y mejoras laborales son netamente
inferiores. ¿Por qué? ¿Cómo es posible que los sindicatos no protesten
enérgicamente por esta situación de discriminación intolerable? Pues
sencillamente porque se han convertido en verdaderos vasallos del amo.
Les guste o no les guste esa es la realidad.
¿Qué saben estos dirigentes de nuevo cuño de las luchas de los
trabajadores en Laciana? Nada, estrictamente nada. No porque no se lo
hayan contado, que puede que sí, sino porque no les interesa.
Consiguientemente, pedirles que sepan algo más, es sin duda como pedirle
peras al olmo.
El primero de mayo para ellos es un día festivo más. Exactamente como
los 364 restantes. Porque la mayoría de ellos, se pasan el año sin
aparecer por el tajo. Hasta ese extremo ha llegado la perversión de
ciertos sindicalistas en Laciana. Después se quejan de su falta de
autoridad ante sus compañeros. La autoridad se gana día a día con el
ejemplo. Sus compañeros hace tiempo que han dejado de verlos como uno de
los suyos. Porque mientras ellos se levantan a las siete de la mañana
para ir a la mina, sus dirigentes se quedan cómodamente en la cama. Eso
sí, a media mañana acuden al sindicato, después deambulan por la
cafeterías y por último recogen al niño en el colegio. Esa es la
actividad de estos nuevos aristócratas de la clase obrera. Gracias a los
cuales hoy Laciana es un erial.
Si tuvieran una pizca de dignidad mañana no saldrían a la calle, después
del comportamiento que han tenido en el día de hoy.
Defender el derecho a un empleo digno. Defender la dignidad de los
trabajadores del cielo abierto. Luchar contra la precariedad laboral y
por salarios decentes. Reivindicar mejores condiciones de trabajo y
oponerse con firmeza al expediente de regulación de empleo, eso sí
hubiera sido un buen ejemplo, pero quedarse en casa y aceptar todo lo
que están aceptando es un síntoma de debilidad y cobardía. Si se van
nadie los echará de menos.
En todo caso, VIVA EL 1º DE MAYO
Página Inicio
|