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UNA CHAPUZA IMPERDONABLE
El puente de Rioscuro no es un vestigio de la
época romana como algunos afirman, pero es una obra de cantería muy
digna que testimonia de nuestro pasado.
03/10/2008

No pretendemos darle más
importancia a la estética que a la comodidad, pero cuando se pueden
conjugar es absurdo no hacerlo. Armonía y apariencia siempre es mucho
más agradable para la vista.
Quizás muchos se hayan fijado en la magnífica obra de
restauración del puente de Rioscuro, realizada por los alumnos de la
Escuela Taller. Y aquellos que aún no hayan tenido ocasión de visitarla
les recomendamos que lo hagan. Principalmente, a presidentes y miembros
de las Juntas Vecinales del municipio, para que tomen buena nota de lo
que se puede hacer en sus respectivos pueblos. Eso sí, evitando la
chapuza, que en este caso no es imputable a la obra y sí a la desidia
del Ayuntamiento de Villablino, como se podrá apreciar en las siguientes
imágenes.

Nos consta que el director de la Escuela Taller batalló lo indecible
para que el Ayuntamiento gestionara la retirada es esos dos estorbos de
la "modernidad". La columna de hormigón y el báculo de hierro. Pues
bien, de nada ha servido tanto esfuerzo. Ahí se han quedado como dos
centinelas del mal gusto y la desidia. Una chapuza imperdonable que
desmerece la minuciosa labor realizada por esos alumnos de la Escuela
Taller.
Estos pequeños detalles tienen su importancia. Naturalmente, no se trata
de un vestigio romano como algunos aseguran, pero es una obra de
cantería muy digna que testimonia de nuestro pasado. Y puesto que se ha
tomado la decisión de restaurarla, nada hubiera costado cuidar
mínimamente algunos detalles. Que eso es precisamente lo que ha hecho el
director de la Escuela Taller. Y justo lo que no dependía de él, nadie
se ha tomado la molestia de gestionarlo. Una lástima. En fin, esperemos
que alguien tome conciencia de esta imperdonable chapuza y adopte las
medidas pertinentes para subsanarla.
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