|
El espectáculo que están ofreciendo las Administraciones Públicas, los
sindicatos y otras fuerzas políticas y sociales en el conflicto de El
Feixolín es realmente bochornoso. Lo que menos les importa es que se
cumpla la Ley. Su única obsesión es que el juez levante el precinto de
la explotación y que el empresario reanude la actividad. Eso sí, con el
camuflaje de "restauración de la corta". Nadie que conozca la forma de
proceder de Victorino Alonso puede creerse tamaña falacia.
Desde hace 12 años, este empresario ha explotado ilegalmente en El
Feixolín, destrozando una parte importante del patrimonio natural de
Laciana, contaminando sus aguas, talando bosques y arrasando cuanto se
interponía en su camino. De esa explotación ha extraído ilícitamente
carbón por un valor aproximado de 32.000 millones de las antiguas
pesetas. Y en signo de agradecimiento no ha cesado de practicar el
chantaje hacia toda una comarca. Además de someter a sus trabajadores a
unas condiciones laborales infrahumanas y humillantes. Y todo ello, con
el beneplácito y la aquiescencia
de sindicatos, partidos políticos y
Administraciones Públicas. Quienes aún hoy y pese a las sentencias
judiciales, siguen haciéndole el juego al empresario para inclinar la
balanza de la Justicia a su favor.
El pretexto que invocan, es que están en juego los puestos de trabajo de
92 trabajadores amenazados de despido. Es decir, el chantaje de siempre.
Una táctica que Victorino Alonso utiliza cada vez que alguien
intenta hacerle cumplir la Ley. Y hemos de convenir que hasta la fecha
siempre le ha dado muy buenos resultados. En ningún país desarrollado de
nuestro entorno se tolerarían estas actuaciones, pero aquí todo es
diferente.
Laciana se está convirtiendo en una comarca sin Ley. Donde se prima al
infractor y se penaliza al ciudadano que cumple la norma. Todo invita a
imitar al pillo y al delincuente, porque para algunos esos son los
triunfadores a los que hay que emular. Cuando estas cosas suceden y
además se aplauden, es evidente que las referencias éticas y morales
están en desuso.
Previsiblemente y al menos que la empresa NARSIL logre impedirlo, el
juez levantará el precinto que tiene paralizada la explotación ILEGAL
de El Feixolín. Y la razón que se invocará, será que ha de procederse de
inmediato a su restauración. Sin embargo, todos sabemos que de ahí se
seguirá extrayendo carbón, como se ha venido haciendo desde hace 12
años. Eso sí, ahora la Junta de Castilla y León asegura que vigilará de
cerca que se cumpla la Ley. Como si con anterioridad la comisión de la
ilegalidad no fuera con ella.
Este último conflicto no es más que otro eslabón de esa interminable
cadena de irregularidades e incumplimientos legales que se vienen
cometiendo en El Feixolín desde el comienzo. Algo que no parece
preocupar lo más mínimo a la inmensa mayoría de los habitantes de
Laciana. Quienes no tienen más horizonte que la inmediatez. La
satisfacción de sus aspiraciones a corto plazo y el que venga detrás que
se las arregle como pueda.
A tenor de lo que nos dice el Delegado en León de la Junta, Eduardo
Fernández, la ampliación de El Feixolín estará lista antes de
finalizar el año. Después vendrá la concesión de "Buxionte-El Pando", la
ampliación de "Ladrones" y después todo lo demás. Porque contrariamente
a lo que ha venido afirmando el alcalde en funciones, Guillermo
Murias, el empresario no ha renunciado a nada. Continúa casi de
forma milimétrica con todos sus planes. Y cuando los haya culminado,
alguien debería decirnos que planes tiene para el futuro de Laciana.
Porque hasta la fecha, si exceptuamos la propuesta formulada por Los
Verdes de Europa, nadie ha propuesto otra cosa diferente a lo que
propone Victorino Alonso.
15/06/2007 10:18
(Imagen de la Nueva España)
Página Inicio
|