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VICTORINO ALONSO Y LA
JUSTICIA
Te
proponemos un pequeño ejercicio muy interesante y a la vez divertido.
Teclea Victorino Alonso en Google. Así podrás tener una visión mucho más
amplia sobre sus múltiples hazañas de diversa índole. Nada más y nada
menos que 112.000 noticias relacionadas con este singular empresario. Y
casi todas del mismo tenor. O sea, una joya.
13/04/2009
Según
una encuesta hecha pública por Transparency International, el 40%
de los españoles no confían en absoluto en la Justicia. Y dentro de ese
porcentaje, un número muy importante considera bastante corrupto o muy
corrupto el sistema judicial. Realmente preocupante. Esta percepción,
por no decir realidad, quizá sea en gran parte debida a esa insoportable
lentitud de la Justicia. Porque hemos de convenir que en este país la
Justicia es insoportablemente lenta. Lo que significa que a la postre
acaba siendo también insoportablemente injusta. Y sino que se lo
pregunten, por ejemplo, a quienes en Laciana llevan esperando desde el
año 2001 a que concluya la fase de instrucción, como consecuencia de una
denuncia formulada contra el empresario minero, Victorino Alonso.
Por diversas razones, algunas explicables y
otras no tanto, el caso es que después de ocho años de instrucción
ningún juez ha conseguido hasta ahora tomarle declaración al imputado.
Tenía que haber comparecido ante la jueza de Villablino el pasado día 13
de marzo. Sin embargo, no acudió. Eso sí, ese mismo día compartió mesa y
mantel con la alcaldesa de Villablino y con el director de Medio Natural
de la Junta de Castilla y León en el mesón "El Campillo" de Sosas de
Laciana. La tomadura de pelo a la Justicia no ofrece la menor duda. Es
del mismo tenor que la excusa que se ha sacado de la chistera para
no declarar en Villablino. Es decir, que como tiene fijada su
residencia habitual en Madrid, pues solicita que se le tome
declaración en un juzgado de la Plaza de Castilla.¡Toma ya! El problema
es que como se ha podido comprobar no reside en la dirección facilitada.
Aun así, la Justicia ha dado por buena esta justificación, puesto que
Victorino ha quedado citado para el próximo día 21. Ya veremos a ver si
a última hora no surge algún contratiempo que haga imposible su
comparecencia.
En cualquier caso, y pase lo que pase el
próximo día 21, Victorino Alonso tiene que prestar declaración en el
juzgado de Villablino. Por la sencilla razón de que en ese juzgado se
encuentra toda la documentación sobre el caso. De manera que la
comparecencia ante un juez de Madrid - en el hipotético caso de que
llegue a producirse - no servirá prácticamente de nada. Entre otras
razones, porque el juez en cuestión no conoce ni siquiera someramente el
tema. Y por supuesto, tampoco tiene a su disposición la documentación
del caso, que como hemos señalado se encuentra en Villablino. Además,
tampoco estará presente el Ministerio Fiscal. Lo que significa que el
imputado no tendrá que contestar a sus preguntas. Insólito. Sólo tendrá
que responder a las que formule la acusación. O sea, un desastre que
tarde o temprano habrá que remediar con una nueva declaración. Eso sí,
ya veremos cuando. Porque el ritmo que vamos pueden pasar varios meses.
En estas circunstancias no es extraño que el
40% de los españoles manifiesten que no confían en absoluto en la
Justicia. Con un sólo caso como éste lo entendemos perfectamente. Porque
es muy difícil y racionalmente explicable, que después de ocho años un
empresario le pueda seguir tomando soberanamente el pelo a la Justicia.
Naturalmente, a nadie se le escapa que para que esa tomadura de pelo
pueda darse, se necesita más de un colaborador necesario. Y o mucho nos
equivocamos o no están muy lejos. Nosotros los buscaríamos, en primer
término, al interior del propio aparato judicial y después rastrearíamos
los apoyos políticos del imputado. De otro modo es incomprensible que la
instrucción de una causa de esta naturaleza tenga entretenida a la
Administración de Justicia durante ocho años.
Este asunto no se puede seguir demorando por
más tiempo. La jueza de Villablino no puede tolerar que Victorino Alonso
siga marcando los tiempos de la instrucción y desternillándose de risa
de Laciana. Por más apoyos políticos que tenga está sometido al imperio
de la Ley como cualquier hijo de vecino. Sin embargo, los ciudadanos
percibimos justo lo contrario. Y eso no favorece en modo alguno a la
Justicia. En resumen, que pedimos que se imparte Justicia. Y cuanto
antes, porque al paso que vamos acabarán desapareciendo los imputados y
hasta el cuerpo del delito.
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