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EN CONTRA DE LA JUEZA, EL
FISCAL APOYA QUE VICTORINO ALONSO DECLARE COMO IMPUTADO
EN EL JUZGADO DE VILLABLINO
27/01/2010

Muy pocas veces - una o ninguna - ha logrado la
poderosa Justicia la proeza de sentar a Victorino Alonso en el
banquillo. Y eso que desde bien joven anda con la soga arrastro.
Incontables son sus devaneos con casi todas las administraciones
públicas de este país. Y casi siempre por el mismo motivo. Pasarse por
el arco del triunfo la legalidad. Y, además, le es inverosímil que
gobiernen unos u otros.
Aquí ya no es noticia, desde hace años, que
este singular amigo de los socialistas practique la política del rompe y
rasga. Con IU o con el PSOE al frente del Gobierno municipal, para
Victorino Alonso todo el monte es orégano. Y desgraciadamente, en el
resto del país el panorama no es muy diferente.
A principios del año 2006, durante varios días,
algunos medios informativos llevaron a sus portadas el escándalo de la
finca de
"La Rivera Baja"
en el municipio cacereño de Zarza La Mayor. Finalmente, algún
testaferro debió comerse el marrón y nunca más se supo del tema. Sigue
en candelero otro escándalo del mismo estilo, en el
"Coto de Bastrás", en la
provincia de Huesca. A buen seguro que también el testaferro de turno se
comerá el marrón. Porque así viene siendo desde aquella
publicación del País - a
principios de 1996 - que conmocionó a medio León. Entonces muchos
auguraron que el fulgurante ascenso empresarial de Victorino Alonso
se había acabado. ¡Casi aciertan!
Ese mismo medio informativo, pocos días después,
ya daba
una pista. Los más conspicuos
entonces sentenciaron que, todo quedaría en agua de borrajas. En esta
ocasión sí acertaron. Y lo que es peor, desde entonces el pantano se
sigue llenando con agua de borrajas. Y el empresario hasta se permite el
lujo de exhibir públicamente sus
provocaciones.
Pues bien, pese a esta escurridiza trayectoria, puede
que estemos ante un nuevo escenario. Como se recordará, Victorino
Alonso tenía que haber comparecido ante la jueza de Villablino el
día 13 de marzo
de 2009, para prestar declaración como imputado. A última
hora se zafó alegando que su residencia habitual estaba en Madrid y por
consiguiente, allí quería prestar declaración.
El 26 de marzo de 2009, el abogado de David
Hammerstein (personado en esta causa) formula escrito de
alegaciones, en el que a lo largo de 7 páginas explica y razona que todo
esto es un fraude y que además, con esta artimaña el imputado obtiene
beneficios al no estar presente en la declaración el Ministerio Fiscal y
con un juez instructor desconocedor del sumario. A Madrid, en todo y por
todo, llegó sólo un triste folio.
Después de la declaración de Victorino ante el
Juzgado de Instrucción 1 de Madrid, el 27 de abril se formula escrito de
disconformidad, por el hecho de que no se hubieran podido documentar las
preguntas con lo que se podía dañar la tutela judicial efectiva, amén de
no respetarse el art. 410 LECRIM, y ser una irregularidad manifiesta.
Obviamente, se solicita que el imputado declare en el Juzgado de Villablino.
El 29 de abril de 2009, la Jueza de Villablino dicta
una providencia en el sentido de no acordar la declaración de
Victorino en Villablino. Sin embargo, después de una larga espera,
el Ministerio Fiscal acaba de darnos una buena noticia. De
momento, lo que sabemos es que apoya los escritos iniciales del abogado
de David Hammerstein, y también los recursos presentados contra la
providencia de la Jueza de Villablino (dichos recursos fueron
presentados por la representación de NARSIL y de David Hammerstein).
Naturalmente, la última palabra la sigue teniendo la Jueza de
Villablino, pero parece poco probable que no tenga en cuenta la opinión
del Ministerio Fiscal.
En último extremo, sea cual sea la decisión, es
inadmisible que una decisión de Justicia deambule durante años por los
juzgados sin que se dicte sentencia, como en este caso. Y además de
inadmisible es dañino para la propia Justicia, porque su credibilidad
queda en entre dicho y da la razón a quienes sostienen que los poderosos
siempre acaban ganando. Desde luego, es difícil que cualquier pobre
diablo pueda escurrirse con la facilidad que lo viene haciendo
Victorino Alonso.
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