|
|
LAS TRETAS DE VICTORINO
ALONSO
Normalmente y a expensas
de alguna de sus tretas, el magnate del carbón y amigo personal del
presidente Zapatero, debería comparecer ente el juez del Juzgado nº1 de
la Plaza de Castilla (Madrid) el próximo día 21 de abril, a las 12 de la
mañana, para prestar declaración como imputado en el sumario 927/01.
25/03/2009

En nuestra modesta opinión, Victorino Alonso
le está tomando el pelo a la Justicia. Y muy especialmente a la titular
del Juzgado de Instrucción de Villablino. Al menos esa es la impresión
que se desprende a tenor de todo lo que vamos conociendo.
El empresario minero tenía que haber
declarado en el Juzgado de Villablino el pasado día 13, como imputado en
el sumario 927/01. Tal y como ya hemos contado aquí, esa declaración no
llegó a producirse, al presentar el imputado un escrito solicitando que
se le tomara declaración en el Juzgado de la ciudad en la que tiene
fijada su residencia habitual. Es decir, Madrid. Aun cuando sea publico
y notorio que reside en León. Un extremo que acaba de confirmase con la
nueva citación cursada recientemente. Dicha cedula de citación ha sido
remitida a la dirección facilitada por Victorino Alonso al Juzgado de
Villablino. Pues bien, el pasado día 23, al no estar presente en "su
domicilio habitual", la citación en cuestión ha sido recogida por el
portero de la finca. Vamos que "el residente habitual" se
encontraba "inhabitualmente ausente". Hemos de suponer que el portero ya
se la habrá remitido a su destinatario.
Sea como fuere, Victorino Alonso está citado
en el Juzgado nº1 de la Plaza de Castilla, el martes día 21 de abril
a las 12 de la mañana. Con esta treta ha conseguido - o al manos eso
cree - tres cosas. La primera, no declarar en Villablino y evitar de ese
modo la fotografía entrando o saliendo del Juzgado. La segunda, demorar
un mes más la conclusión de la instrucción. La tercera, que en su
declaración no esté presente el Ministerio Fiscal. Y eso no es un
asunto menor. Por cuanto significa que no tendrá que responder a sus
preguntas. Incluso, puede que Victorino esté convencido de que ni
siquiera su declaración se efectuará ante un juez. Pues no es
infrecuente que en estos casos sea un funcionario el que recoja las
manifestaciones del imputado. Suponemos que los letrados de la acusación
intentarán por todos los medios que sea un juez el que le tome
declaración. En todo caso, no será el que está instruyendo la
causa. Consiguientemente, pocas preguntas podrá formular. Esa función
tendrán que llevarla a cabo los letrados de la acusación, de lo
contrario la comparecencia poca luz arrojará. En resumen, que sin tener
ni pajolera idea sobre está mecánica, a todos nos queda perfectamente
claro que con esta treta, Victorino Alonso está arrimando al máximo el
ascua a su sardina. Además, claro está, de tomarle soberanamente el pelo
a la Justicia. Tal y como ya lo hizo el pasado día 13. Que en vez de
acudir al Juzgado prefirió compartir mesa y mantel con la alcaldesa y el
director de Medio Natural de la Junta de Castilla y León, en el mesón
"El Campillo", en la localidad de Sosas de Laciana.
En fin, como es probable que el singular empresario
aún pueda sacarse alguno de esos múltiples conejos que tiene en la
chistera, no adelantemos acontecimientos. De momento, sólo tenemos
confirmación de que el portero de la finca ha recibido la citación. Una
citación que, en principio, le obliga a acudir al Juzgado el próximo día
21 de abril. Sin embargo, de ahí a concluir que todo se desarrollará
como previsto hay un trecho. Si la instrucción de este procedimiento
viene coleando desde el año 2001 - lo que no deja de ser una vergüenza -
es porque estamos en presencia de un caso magistralmente llevado por
expertos en el arte de la dilación. Para eso sirve el poder del dinero.
Y después nos cuentan que todos somos iguales ante la Justicia. ¡Venga
ya!
Inicio
|