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Columna de Opinión
publicada en El Mundo-La Crónica de León, el jueves 28 de septiembre de
2006, por el periodista Daniel Álvarez.
DANIEL
ÁLVAREZ
Agencia de viajes Feixolín
Esta es una historia de un grupo de senadores, los componentes de la
Comisión de industria, que un buen día decidieron organizar una visita a
una mina para conocer la realidad del sector y, de paso, hacer honor al
resto de su nombre: Comercio, porque algo tendrán que comer, y Turismo.
Y fue entonces cuando dieron en el clavo y eligieron para pasar revisión
a la minería española un cielo abierto del valle de Laciana que, según
dos sentencias judiciales, es ilegal. También es cierto que encontrar
una mina totalmente en regla es casi imposible en este país en el que la
única veta que nunca se agota es la de la picaresca, pero asomar al
cráter del Feixolín ha sido una sobrada digna de las más altas
instancias. Aunque sólo sea porque la corta elegida es la que más ríos
de tinta ha originado después de las Médulas, que además de ilegales no
tuvieron plan de restauración y, mira... las han acabado declarando
Patrimonio de la Humanidad. Nunca se sabe.
Alegan ahora sus señorías que no conocían el
dato de que el citado Feixolín es un pozo de despropósitos, además de
carbón. Tampoco sabían que ninguno de los restantes cielos abiertos que
la Minero Siderúrgica de Ponferrada (MSP) explota en Laciana ha estado
exento de la acusación de irregularidades. Ni que la UE mantiene un
expediente abierto a España por las minas del valle leonés. Ni que ese
mismo valle leonés es Lugar de Interés Comunitario, zona de protección
de osos y aves, además de Reserva de la Biosfera y del empresario
Victorino Alonso. ¿Entienden ahora por qué el Senado es la Cámara Alta?
Pero, en este caso, tanta ignorancia no tiene
ninguna justificación ya que disponían de la información de primera mano
de una senadora lacianiega que ocupa el cargo de vocal en la referida
comisión ¿Qué les contó la ex alcaldesa de Villablino Ana Luisa Durán, a
la sazón anfitriona de la visita? ¿Lo del país de las brañas o lo de los
conciertos veraniegos de Eduardo Arroyo en su casa de Robles?
La delegación parlamentaria, que, por cierto,
esta compuesta por todos los colores políticos, intenta ahora arreglar
el desaguisado dado la vuelta a la tortilla. Recibirá a los colectivos
que han criticado la visita y hasta al empresario que denunció a la MSP
por el Feixolín. Añaden incluso que, una vez que hayan recibido toda la
información, harán todo lo que esté en su mano para resolver la
situación. Por si no lo saben, ya les digo yo a sus señorías de la
Cámara Alta que no pueden hacer nada, a no ser que creen una comisión de
investigación. Conviene que recuerden que el organismo al que
representan no tiene capacidad ejecutiva, que forman parte del poder
legislativo. Lo que había que hacer ya lo hicieron sendos jueces aunque
el famoso Feixolín siga abierto un año después de las dos sentencias que
ordenan su cierre. Ahora que se ofrecen, lo que sí podían hacer los
señores parlamentarios es promulgar leyes cuyo cumplimiento nos obligue
a todos. Porque, como ya saben, todos somos iguales, pero unos más que
otros.
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