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ALEGACIONES QUE FORMULA LA JUNTA VECINAL DE SOSAS
DE LACIANA AL CONVENIO SUSCRITO POR LA EX ALCALDESA, ANA LUISA DURÁN
Y EL PRESIDENTE DEL CONSEJO DE ADMINISTRACIÓN DE LA EMPRESA MINERO
SIDERÚRGICA DE PONFERRADA (MSP), VICTORINO ALONSO EL PASADO 10 DE
JUNIO DE 2005.
Gustavo Sabugo Otero, en su calidad de Presidente de la Junta Vecinal de
Sosas de Laciana y en representación de esta Entidad Menor expone:
Que el pasado 21 de
noviembre de 2005, el Ayuntamiento de Villablino notificó a esta Junta
Vecinal el convenio firmado por la ex alcaldesa, Ana Luisa Durán y el
Presidente del Consejo de Administración de la empresa Minero
Siderúrgica de Ponferrada (MSP) Victorino Alonso, de fecha 10 de junio
de 2005.
El citado convenio,
adquirió desde esa fecha mucha más notoriedad de la que sus autores
probablemente hubieran deseado. No obstante, quizá no resulte
innecesario retrotraernos a todo lo sucedido desde su gestación.
La escenificación de
tamaña superchería tuvo lugar en el Salón de Plenos del Ayuntamiento de
Villablino el pasado día 10 de junio de 2005, en presencia de los
secretarios, Regional y Provincial del Partido Socialista Obrero Español
(PSOE), Ángel Villalba y Miguel Martínez respectivamente.
Sin embargo, la mayoría
de los miembros que forman la Corporación Municipal de Villablino
ignoraban la existencia de dicho convenio. Dicho de otro modo, la ex
alcaldesa secuestró la voluntad popular y utilizó el Ayuntamiento en
beneficio de su partido y del empresario.
Jamás en la historia
del municipalismo democrático los ciudadanos de Laciana habían sido
humillados de semejante manera.
Los ciudadanos y las
Juntas Vecinales, que a la postre son las únicas administradoras de los
montes de Utilidad Pública que la señora ex alcaldesa pretendía entregar
al empresario, Victorino Alonso.
El colofón de la
mascarada corrió a cargo del empresario, ofreciendo al selecto grupo
asistente un “Vino Español”. Bien es cierto, que este gesto era
simplemente la consecuencia lógica de todo lo anterior.
Pues aún está en
nuestra retina la instantánea que inmortalizó tan magno evento.
Victorino Alonso sentado en el sillón presidencial y sus acompañantes
rindiéndole pleitesía. Sin olvidar, que fue la Oficina de Prensa del
empresario la encargada de cursar las invitaciones a los diferentes
medios de comunicación.
Las consecuencias de
este grotesco acto son sobradamente conocidas: Fractura del Grupo
Socialista en el Ayuntamiento - en la actualidad, uno de sus antiguos
integrantes forma parte de los no adscritos-. Destitución en bloque de
la Ejecutiva Comarcal del partido y expulsión de quienes se enfrentaron
a la jerarquía del aparato. Todo un ejemplo de democracia interna, sí
señor. Y por último, moción de censura y relevo en el Equipo de Gobierno
Municipal.
Entre tanto, y merced a
la presión de un sector de la sociedad lacianiega, la oposición solicitó
y consiguió que se celebrara una sesión extraordinaria del Pleno de la
Corporación Municipal, para tratar el polémico convenio. Bien es cierto,
que ante la negativa de la ex alcaldesa hubo de ser la Secretaria
Municipal la encargada de realizar la convocatoria. Una evidencia
suplementaria del talante democrático de la señora, Ana Luisa Durán.
Un talante que se vería
confirmado el pasado día 18 de julio de 2005. En efecto, ese día se
celebró la sesión extraordinaria solicitada por la oposición. Una fecha
memorable, sin duda. Porque fue la primera vez en la historia del
municipalismo democrático que los ciudadanos lacianiegos fueron
expulsados por la ex alcaldesa del Salón de Plenos. Le estorbaban los
ciudadanos y hasta los medios de comunicación. A quienes también ordenó
que abandonaran la sala, eso sí, al percatarse del grueso error
rectificó. Sin embargo, grabado ha quedado su impulso autoritario y
dictatorial.
Como grabado ha quedado
el seudo debate que ese día se celebró. El colmo del esperpento lo puso
la señora ex alcaldesa al prohibir que el debate fuera sancionado por el
voto de los miembros corporativos. Alguien aseveró que esta señora es un
peligro para la democracia y estaba en lo cierto. Lo incomprensible es
que aún siga ostentado cargos públicos en representación de un partido
que se autoproclama progresista.
La Junta Vecinal de
Sosas, tuvo en el transcurso de esa sesión la ocasión de exponer sin la
menor ambigüedad su posición sobre las explotaciones de carbón a cielo
abierto.
Desde entonces, su
posición no ha variado ni un ápice. Esas explotaciones han supuesto la
mayor degradación medioambiental en le historia de esta comarca.
Por delante se han
llevado una parte muy valiosa de nuestra biodiversidad, de nuestros
manantiales, de nuestros caminos. En suma, una parte de nuestro
patrimonio natural.
Pero no sólo eso.
También se ha llevado una parte importante del empleo y gran parte de
las conquistas sociales de los trabajadores.
No se puede pasar por
alto las condiciones laborales de los trabajadores de las explotaciones
a cielo abierto. A quienes se les prohíbe cualquier contacto con el
mundo sindical. Porque sobre ellos pesa la amenaza de la no-renovación
de sus contratos laborales. Además de estar sometidos a toda suerte de
humillaciones.
Eso es lo que ha
traído el cielo abierto de la mano del singular empresario amigo del
Presidente del Gobierno, de Villalba, Martínez y Durán. Eso y la casi
total desaparición de la minería de interior.
Algún día, estos no
menos singulares amigos del empresario, deberían explicarnos que
motivaciones les mueven para que hagan una defensa tan numantina de las
explotaciones a cielo abierto. Que son por antonomasia destructoras de
empleo y del entorno natural.
Claro, que en opinión
de Ana Luisa Durán, garantizan el desarrollo sostenible. Dejémoslo en
otro sarcasmo más, para no ridiculizar la autoría de semejante sandez.
Pero esta Junta
Vecinal, no sólo puede dirigir sus críticas hacia quienes han firmado el
famoso y denostado convenio de marras. También los actuales gestores
municipales han de asumir una alícuota parte de responsabilidad, tanto
por su actuación en el pasado como en el presente.
El actual alcalde y
varios de los integrantes de su Equipo de Gobierno, también miraron para
otro lado consintiendo que las explotaciones a cielo abierto -hoy en
actividad- permanecieran durante más de diez años en una situación de
ilegalidad.
Y ni siquiera en la
actualidad parecen estar dispuestos a mostrar la firmeza necesaria para
hacer cumplir la Ley.
Nos sorprende
sobremanera la actuación del señor alcalde en relación con la resolución
dictada recientemente por el Tribunal Superior de Justicia de Castilla y
León, ordenando la paralización inmediata de la explotación de El
Feixolín.
No sólo no ha puesto
mayor empeño para hacer cumplir la citada resolución, sino que por el
contrario ha recavado un informe de dudosa legalidad para impedir que se
cumpliera la Ley. ¿Y cómo no sorprenderse aún más, al constatar que el
Ayuntamiento incluso recurre la sentencia del Alto Tribunal?
A nuestro modesto
entender, esa conducta hubiera sido lógica proveniente del empresario,
pero no del Ayuntamiento.
Como tampoco hemos
entendido nunca, que a este empresario se le tolere lo que jamás se
toleraría a cualquier otro ciudadano del municipio. Ahí está la
escombrera del castro de La Muela. Varios años en funcionamiento sin
estar en posesión de las preceptivas autorizaciones.
O el lavadero de carbón
ubicado en las inmediaciones del barrio de Los Vallines. También sin
autorización alguna. Y lo peor, es que ni el actual ni el anterior
Equipo de Gobierno Municipal, han tenido hasta ahora la deferencia de
contestar a los diferentes escritos de denuncia promovidos por los
vecinos más afectados.
O las balsas de
decantación construidas por MSP en monte de Utilidad Pública de Sosas.
Pese al contrato firmado con la anterior Junta Vecinal, las balsas
siguen sin vallarse y sus aguas vertiendo al río de Sosas sin
depuración alguna.
Ante un cúmulo de
favoritismo tan escandaloso, comprenderá la Corporación Municipal, que
el escepticismo y la desconfianza de esta Junta Vecinal hacia esa
Corporación esté fundado.
Es evidente que en
Laciana, por lo menos, no todos somos iguales ante la Ley.
Por último, señalar que
podríamos haber optado por la solución de facilidad. Es decir,
limitarnos a transcribir literalmente el documento que nos ha sido
facilitado por ese Ayuntamiento. De ese modo también hubiéramos dado la
apariencia de estar muy versados en temas jurídicos.
Pero como suponemos que
otras Juntas Vecinales habrán optado por esa solución, la de Sosas ha
preferido mostrarse tal y como es. Integrada por gente trabajadora y
humilde, preocupada por el devenir de su pueblo y sus gentes, sin
percibir nada a cambio. A diferencia de esa Corporación, los miembros de
esta Junta no perciben sueldos del erario público, ni tienen a su
servicio asesores técnicos ni jurídicos, por eso intuimos que esa
Corporación será muy benevolente con este escrito.
En el que una vez más,
reiteramos que el famoso convenio debe ser derogado por el Pleno de la
Corporación Municipal en el plazo más breve posible.
De hecho, para esta
Junta Vecinal jamás tuvo la menor legalidad, puesto que como
administradores de nuestros montes, jamás concederemos la menor
autorización para que en ellos se explote a cielo abierto.
Sirva el presente
escrito como alegaciones a su requerimiento de fecha de 21 de noviembre
de 2005.
Fdo. Gustavo
Sabugo Otero
Presidente de
la Junta Vecinal
De Sosas de
Laciana
Sosas de Laciana, a 9 de enero de 2006
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