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Si bien el
destinatario de la petición de Los Verdes ha sido el alcalde, no es
menos cierto que desde ayer, todos los grupos políticos del consistorio
tienen encima de la mesa la patata caliente del REFERÉNDUM.
Pero es en primer
término IU, la formación que tendrá que asumir la responsabilidad
política de tramitar nuestra petición. Del alcalde depende sólo y
exclusivamente que este asunto sea tratado en un pleno extraordinario, o
que por el contrario, pase a engordar la lista de asuntos que siguen
durmiendo el sueño de los justos en el ayuntamiento.
Cualquier
responsable político sabe que los problemas se pueden aparcar
momentáneamente, incluso esquivar varias veces, pero en definitiva hay
están. Y tarde o temprano afloran. Y suelen salir a la superficie cada
vez con mayor fuerza.
Empecinarse en no
querer mirar de frente la realidad, no es la mejor manera de avanzar
social y democráticamente. Y Los Verdes albergamos la esperanza de que
en IU aún queden militantes que no desean la regresión democrática para
este Valle.
Ha llegado el
momento de disipar todas las dudas y afrontar con valentía un problema
viejo de veinte años. Los lacianiegos tienen derecho a pronunciarse
sobre el futuro de su tierra.
Y si sólo nos
referimos a IU, es porque de antemano sabemos que el PSOE ha estado,
está y estará siempre en contra de que los lacianiegos expresen su
opinión sobre las explotaciones a cielo abierto. Esencialmente, porque
temen que puedan contrariar los planes de su gran amigo Victorino
Alonso.
De esta fuerza
política nada se puede esperar. Y los lacianiegos tienen que tener claro
que un apoyo al PSOE es un apoyo más para Victorino Alonso. Es
significativo, que directivos de la empresa ya estén en campaña
recabando apoyos para la candidatura del PSOE en las próximas elecciones
municipales. Por algo será.
Pero llegado el
momento ya abordaremos ese tema. Hoy lo esencial es concentrar todas
nuestras energías para que ese REFERÉNDUM se celebre cuanto antes.
Porque Los Verdes tenemos el pleno convencimiento de que nadie lo va a
poder evitar. Por más quiebros y requiebros que unos y otros hagan,
hablando de la autovía, de la Carta Puebla, del Parque Natural o de
Leitariegos.
Los cantos de
sirena y las maniobras de distracción tienen un recorrido muy corto. Y a
la postre, los intoxicadores siempre acaban desenmascarados.
El futuro de
Laciana está indisolublemente ligado a su entorno natural. Y quien
niegue lo contrario está fuera de la realidad. La singularidad de esta
tierra es su mayor riqueza. Y si hasta ahora no ha sido puesta de
relieve, es precisamente porque políticos dudosos han estado acarreando
agua al molino de un empresario que se llena los bolsillos a costa de
Laciana.
¿Dónde están esas
inversiones multimillonarias anunciadas en reiteradas ocasiones?
Victorino Alonso jamás ha invertido en Laciana más que lo estrictamente
imprescindible para su negocio. De las explotaciones a cielo abierto se
lleva el carbón y hasta las piedras para su planta de fabricación de
áridos.
Y sin embargo,
destruye montañas, tala árboles, contamina acuíferos. Sin olvidar el
régimen de terror que ha implantado en la comarca, sometiendo a sus
trabajadores a las más odiosas condiciones de explotación y humillación.
Ya hemos podido
constatar que con el PSOE en el ayuntamiento, este singular empresario,
además de gobernar con mano de hierro su emporio empresarial, también
gobernaba el ayuntamiento. Aún no se nos ha borrado de la retina la foto
de ese 10 de junio de 2005. Sentado en el sillón de la Presidencia de la
Corporación, flanqueado por los insignes dirigentes socialistas, Ángel
Villalba, Miguel Martínez y Ana Luisa Durán.
Para que esa
imagen no vuelva a reproducirse, los lacianiegos ya saben lo que tienen
que hacer. Pero antes tienen que tener la oportunidad de expresar libre
y democráticamente su opinión sobre las explotaciones de carbón a cielo
abierto.
Y el alcalde
Guillermo Murias no puede negarles ese derecho. Al contrario, tiene que
ser él, como máximo representante de la sociedad lacianiega, el que
facilite la expresión libre y democrática de sus conciudadanos.
Ha empezado, pues,
la cuenta atrás. Ya sólo quedan 14 días. Transcurridos los cuales y si
no hay respuesta a nuestra petición, iniciaremos la campaña de recogida
de firmas para conseguir la celebración del REFERÉNDUM. La campaña ya
está en marcha.
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