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El alcalde
Guillermo Murias y la portavoz socialista en el ayuntamiento de
Villablino, Ana Luisa Durán, dedican lo mejor de su valioso tiempo a
ponerse a escurrir. No transcurre prácticamente un solo día en el que no
se lancen dardos envenenados el uno al otro. Ya están en campaña
electoral.
Estos días están
enzarzados con la colosal deuda municipal (3.000 millones de las
antiguas pesetas). Se culpan mutuamente de que la empresa suministradora
de energía, Hidroeléctrica La Prohida, haya cortado el suministro
eléctrico a varias instalaciones municipales por falta de pago. Sin
embargo, nuestros ilustres y conspicuos próceres siguen sin mirar para
todo aquello que abochorna y sonroja a cualquier viandante que pasee
por Laciana.
Hoy nos hemos fijado
en dos instalaciones municipales que han costado una fortuna. Y que
supuestamente están dentro de los reclamos más atractivos que el
ayuntamiento de Villablino ofrece a sus ilustres visitantes. Todo un
ejemplo de desarrollo sostenible en el marco de “Laciana Reserva de la
Biosfera”
Nos referimos al
Camping Municipal y a la recién o futura, pero ya inaugurada, Playa
Fluvial. Pues bien, en este entorno paradisíaco todo es armonía
estética. Las chabolas, la basura, las edificaciones de bloque, el
fibrocemento, la chapa galvanizada y la perrera municipal, se integran
armoniosamente en este marco natural que es una maravilla.
Ya pueden urbanistas y
paisajistas de renombre mundial darse un garbeo por Laciana, para coger
ideas para futuros proyectos. Seguro que esto jamás lo han visto.
Una tarjeta de visita
de estas características, sólo puede haber sido obra de brillantísimos
gestores municipales. No importa si las instalaciones municipales están
a oscuras por falta de pago del suministro eléctrico, con realizaciones
como estas, ya han cumplido con creces con su cometido.
Si a algunos de
ustedes, queridos lectores de esta modesta página, les hemos disuadido
de venir a Laciana, lo sentimos. Pero como no hay más cera que la que
arde y la publicidad engañosa no es cosa nuestra, la única solución que
les queda es reclamar al maestro armero. Porque Guillermo Murias y Ana
Luisa Durán están enzarzados en su particular rife rafe político. Se
aproximan las elecciones municipales y los dos aspiran a lo mismo. A
seguir en el sillón, aunque Laciana se ahogue en la basura que abarrota
el municipio.
Y el concejal de
medioambiente, el inquieto y bullicioso Pastor, ya tiene otro nuevo
cargo. Dicen que éste también es remunerado, pero no lo hemos podido
confirmar. Es el nuevo y flamante secretario de la fundación “Laciana
Reserva de la Biosfera” Estamos arreglados.
No dejen de ver las
instantáneas de estos maravillosos y paradisíacos parajes
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