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La Ley obliga a los
ayuntamientos a elaborar y aprobar el Presupuesto Municipal con carácter
anual. Pero está visto que en el ayuntamiento de Villablino el
cumplimiento de la Ley, en general, se la trae al pairo a los gestores
municipales.
Mal le van a exigir
a Victorino Alonso que la cumpla, si los primeros en infringirla son los
propios próceres municipales.
Desde el año 2002,
los sucesivos gobiernos municipales han sido incapaces de elaborar y
aprobar el preceptivo presupuesto municipal. Desde entonces, han venido
funcionando prorrogando una y otra vez los del ejercicio anterior. Lo
que da una idea del buen gobierno que tenemos en Laciana.
Los Verdes venimos
denunciando en solitario esta situación de caos desde hace mucho tiempo,
pero curiosamente ninguno de los responsables del desaguisado entra al
trapo. Quizá porque piensan que de lo que no se habla no existe.
Pero resulta que
ahora han saltado todas las alarmas. Por una parte, la empresa
Hidroeléctrica La Prohida corta el suministro en varias dependencias
municipales y por otra, el Tribunal de Cuentas, remite un informe al
ayuntamiento confirmando el desbarajuste.
Se han efectuado
gastos sin consignación presupuestaria, se han desviado recursos de unas
partidas hacia otras, los intereses de la deuda son descomunales, se han
reducido los ingresos. En suma, peor gestión es imposible. Por eso
estamos como estamos. En situación de quiebra total.
Y ante la afrenta
pública que ha supuesto el corte de suministro eléctrico, el alcalde da
la cara y pide perdón. Pero sólo por las incomodidades que la medida ha
podido originar a los ciudadanos. No por ser las víctimas de su mala
gestión.
Sin embargo, no
pide perdón por incompetente. Es más, carga las tintas sobre sus
adversarios políticos. A quienes acusa de no haber respetado los
compromisos adquiridos. Y por último, nos cuenta que se remite a las
recomendaciones del Tribunal de Cuentas. Y que si hay que recortar
plantilla que se pondrá el tema sobre la mesa.
Mire señor alcalde,
la estrategia del escurridizo ya nos la conocemos. En el año 1995,
cuando usted asumió por primera vez el mando del gobierno municipal, se
encontró con una situación financiera desastrosa, pero no supo o no
quiso tomar las medidas que se imponían. Sin embargo, no fue por falta
de recomendaciones. En la hemeroteca están archivadas algunas de ellas.
Optó por la huída
hacia adelante. Esencialmente, porque su principal preocupación
consistió en preparar el terreno para futuras elecciones. Hizo
electoralismo como sus predecesores los Fernández. Tampoco en su segundo
mandato fue capaz de mejorar. Su aplastante mayoría le llevó a cometer
errores de mayor tamaño. Y hasta los gastos suntuarios que tanto
criticaron en los socialistas, volvieron a aparecer bajo su presidencia.
Si quiere hablamos del majestuoso banquete que ofreció con motivo de la
visita de Luís del Olmo. Imagen y más imagen. Pero como no hay más cera
que la que arde hoy ya se ha tocado fondo.
La bancarrota y la
afrenta pública es una realidad tangible. Ha tenido que soportar lo que
ningún otro regidor soportó. Que le corten un servicio por mal pagador.
Y usted sabe que
son muchas las facturas que se adeudan a pequeñas empresas familiares y
a trabajadores autónomos.
Señor alcalde, ¿Es
esa la justicia social y la equidad que defiende IU? ¿Acaso ignora usted
que la Ley prohíbe taxativamente gastar más de lo que se ingresa? ¿Por
qué entonces se ha llegado a esta situación? ¿No es cierto que IU y PP
han suplementado la partida de gastos destinada a los miembros
corporativos? ¿Es así como piensa ir eliminando la deuda?
Podríamos seguir
formulando muchas más preguntas, pero las dejaremos para otra ocasión.
Para cuando, al fin, decida asumir plenamente sus responsabilidades y
haga un ejercicio de autocrítica. Un ejercicio extremadamente manido en
las reuniones internas de IU, pero que jamás se lleva a la práctica en
público. Ustedes ni cortan leña ni dejan el hacha. La culpa siempre la
tienen otros.
Si Victorino Alonso
sigue acampando a sus anchas en El Feixolín la responsabilidad es de la
Junta. Si el Centro Sociosanitario sigue cerrado también la culpa es de
la Junta. Si Laciana pierde más de 5.000 habitantes en 20 años, la culpa
es de las Administraciones Públicas, por eso nos propone que salgamos a
la calle para hacernos oír.
¿Y del vertedero de
la Revoltona, también tiene la culpa la Junta? ¿Y del estado de la senda
verde, también? ¿Y de la escombrera del castro de La Muela? ¿Y de que
no se aprueben los presupuestos municipales? ¿Y que el impuesto de
vehículos sea más caro en Villablino que en León? ¿Y del chabolismo? ¿Y
de las construcciones ilegales? ¿Y de la suciedad que abunda en Laciana?
¿Y del lavadero de MSP? ¿Seguimos...?
De todo esto,
naturalmente, el gobierno municipal no es responsable. Tenemos que estar
todos muy satisfechos porque tenemos el mejor de todos los posibles.
Pues lo sentimos, pero nosotros no pensamos de esa manera.
Se le ha agotado el
crédito. Nos ha engañando demasiadas veces. Sólo le recordaremos lo que
afirmaba el pasado 23 de octubre de 2005 en El Mundo La Crónica de León:
Pregunta. - “Según
avanzó, que su primera decisión al asumir la Alcaldía sería revocar el
convenio firmado entre Ayuntamiento y MSP ¿ya ha sido revocado dicho
acuerdo?
Respuesta. – “Ese
acuerdo, de hecho, ya está revocado aunque habrá que acompañarlo del
escrito pertinente. Tal y como discurrieron las cosas cuando se firmó
ese convenio y, en el momento, que quedó muy claro que el Pleno de la
Corporación no era quién podía revocarlo o ratificarlo ahora, con el
cambio de Alcaldía, este alcalde no asume el convenio que había firmado
el anterior regidor.”
O
sea, que un vaivén tras otro. ¿Y en esas circunstancias aún pretende que
le creamos? Lo dicho, su crédito está agotado y su incompetencia
probada.
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