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En un Valle en el que escasean los compromisos personales y colectivos,
pero en el que abundan los más variopintos catedráticos de casi todo,
que vierten opiniones hasta sobre los efectos del zumbido de una mosca,
sólo ha sido necesario que en esta Web se publicara la cifra de 130
millones de euros como posible sanción a MSP por las tropelías cometidas
en la explotación ilegal de El Feixolín, para que se desataran las
pasiones y se acusara a Los Verdes de indocumentados alarmistas.
Sin embargo,
ninguno de todos esos conspicuos hacedores de opinión fue capaz de
sustentar sus argumentos con pruebas irrefutables sobre la tesis
sostenida por nosotros. Por eso, con el fin de que no sigan tocando de
oído y cubriéndose de ridículo, vamos a suministrarles la información
que no han sabido o querido buscar.
Lo primero que
deberían saber, es que la sanción “nunca podrá ser inferior al
ilícito obtenido”. Y en el caso que nos ocupa, la cantidad no es
en modo alguno insignificante.
En junio de 2004,
la propia MSP, como argumento de defensa para convencer al juez de que
no ordenara la clausura y cierre de la explotación, determina el margen
bruto que cesaría de percibir en el caso de verse en la obligación de
cesar las labores de extracción en El Feixolín. 41.226 euros diarios.
Es decir, 6.842.995 de las antiguas pesetas. O sea, 205 millones
mensuales. O 2.460 anuales, como prefieran. En suma y para no darle más
vueltas, más de 24 mil millones de pesetas desde que se
comenzó la ilegal explotación.
Esa colosal suma ha sido obtenida ilícitamente. Un extremo que algunos
parecen querer olvidar. Pues bien, que realicen un somero cálculo y
después le añadan los costes de restauración y los daños y perjuicios
causados y obtendrán el resultado. Y eso, sin hablar de la
irreversibilidad de algunos daños, como por ejemplo la destrucción de
ecosistemas, talas indiscriminadas de árboles de gran valor, destrucción
de fuentes y contaminación de acuíferos y cauces fluviales. Y mención
especial merece esa bomba de relojería que ahí nos deja MSP. Más de
2.000 toneladas de aceites usados, restos de explosivos, miles de
neumáticos usados y toneladas de chatarra sepultada. Todo ese cóctel,
acabará produciendo efectos nocivos sobre todas las especies, incluida
la humana.
Pero todo eso ¿
qué le importa a Victorino Alonso y a sus voceros de turno?. En
cambio a nosotros claro que nos importa. Y por eso lo denunciamos,
mientras otros se esfuerzan por ocultar la magnitud del desastre y sus
posibles consecuencias.
Los Verdes estamos
dispuestos a confrontar estos datos con quien sea y cuando quiera.
Menos, claro está, con quienes un día sí y el otro también, no tienen
más obsesión que hacer méritos ante el amo. Sea Victorino Alonso
o Guillermo Murias. Ellos también están siendo responsables, por
su activa colaboración, de que en este Valle no haya más agitación
cívica. Que seguro confundirán maliciosa e intencionadamente con
crispación.
A Los Verdes no
nos molesta, al contrario, que quien lo estime conveniente se haga eco
de lo que se publica en esta Web, pero nos indigna la grosera
manipulación que algunos hacen de su contenido.
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