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Como de costumbre, sin pudor ni escrúpulos, el inefable y ultra
derechista concejal de medio ambiente del ayuntamiento de Villablino,
Suárez Pastor ha vuelto a mentir.
Ha afirmado en los micrófonos de Radio Laciana, que la
explotación a cielo abierto de la mina de San Miguel, se había llevado a
cabo merced a la autorización del alcalde de Villablino de entonces y
hoy portavoz de Los Verdes Europeos en Laciana, Manuel E. Rodríguez
Barrero.
Pastor
miente como un
bellaco y lo sabe. Que muestre el acta de la sesión del pleno de la
Corporación Municipal en la que adoptó dicho acuerdo.
Sólo así se podrá comprobar que los seis miembros del grupo
del PCE, más el representante de Independientes Ganaderos, Gustavo
Sabugo Díaz votaron en contra, frente a los 5 del PSOE, los tres de
independientes de Daniel Morales y los dos de UCD. Es decir, 10
a favor y 7 en contra.
Naturalmente, Pastor no manipula inocentemente. Lo
hace con fines espurios, como lo hace casi todo. Por eso acaba sobrando
en todas partes. Primero sobró en el PSOE en su etapa de militante y
ahora sobra en el PP y acabará sobrando también en el MASS. Porque su
incontinencia verbal y su extremismo lo conducen siempre al mismo
callejón sin salida.
Pastor
demagógicamente se
manifestó primero, a favor de las explotaciones a cielo abierto. Después
en contra. Ahora ya sabemos donde está, en tierra de nadie. En contra,
pero a favor si existen contrapartidas económicas. En fin, con su
empanada habitual. ¿Dónde estaba este sujeto en 1985 cuando Laciana casi
entera se oponía a la explotación de Leitariegos? Que nos lo cuente.
Pues exactamente donde ha estado siempre. Velando única y
exclusivamente por sus intereses personales.
Pastor
está desquiciado
porque los dirigentes de su todavía partido – según él – le han dicho
claro y alto que no cuentan con él. Se lo ha dicho el secretario
comarcal, José Antonio Velasco, el secretario provincial,
Eduardo Fernández y la presidenta provincial, Isabel Carrasco.
¿Qué más necesita?
Su postura es patética. Sólo un político sin escrúpulos
puede seguir aferrándose a ocupar un espacio que su propio partido le
niega. Pero como el tiempo suele colocar siempre a cada uno en su sitio,
ocasión tendremos de comprobar que la próxima ubicación de Pastor
no está en el PP. Acabará en cualquier lugar que le den cabida.
Lo que en modo alguno tiene garantizado, es volver a ocupar
un sillón en el consistorio lacianiego. Esencialmente, porque en Laciana
ya lo conoce hasta el apuntador y todo el mundo sabe de lo que es capaz.
De aliarse hasta con el diablo para estar allí donde pueda obtener algún
lucro personal. Esa clase de políticos son los que hay que desterrar de
la vida pública.
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